2016-10-20 16:10 Leo Messi Por: Administrador

Messi ya ha hecho lo que tenía que hacer para ser Balón de Oro... otra vez



Leo Messi, el mejor jugador del mundo, ha hecho grandes méritos durante todo 2016 para ser de nuevo el ganador del Balón de Oro. El astro del Barça debería ganarlo siempre por el simple hecho de que no hay nadie que pueda igualarle en el mundo del fútbol. Pero es que si hacemos caso a los éxitos individuales y colectivos del argentino en este año natural, lo merece igual. Después de encadenar exhibiciones en casi todos los partidos que juega, cada vez gana más enteros para arrebatarle el galardón a Cristiano Ronaldo, favorito en las quinielas por los títulos colectivos cosechados la temporada pasada, como fueron la Eurocopa y la Champions League. Messi no se queda corto, como se puede comprobar a continuación. Los credenciales que muestra son el doblete con el Barça de Liga y Copa del Rey, además del triunfo en la Supercopa de España, siendo decisivo en los tres campeonatos. Porque si algo tiene Messi es que su influencia en el juego es clave para el Barcelona. Todos los balones pasan por sus pies y casi el total de las mejores jugadas de ataque llevan su firma. Hace más buenos a sus compañeros, y su superioridad en el campo le permite sortear contrarios como si de conos se tratasen, dando espectáculo a los aficionados.



El Messi más generoso también es letal

Messi ha evolucionado en su juego en las últimas temporadas, y ese cambio es positivo para el Barça. Muchas veces actúa como un ‘todocampista’, regalando goles a sus compañeros. Es el máximo asistente de 2016, con 30 pases de gol, y eso no le priva de ser también el máximo goleador de lo que llevamos de año, con 47 tantos en su casillero. Por si fuera poco, en su poder tiene el registro de más opciones de gol creadas y más regates completos, por delante de jugadores talentosos como Neymar. Con sus hat trick ante el City se convirtió en el jugador con más tripletes en la Champions League, con 7. Suma y sigue cada jornada que pasa. Es constante, no como sus perseguidores, que dan una de cal y dos de arena en sus equipos. Messi sigue en la carrera por el Balón de Oro, y con muchas opciones de ganarlo. Ya ha hecho lo que tenía que hacer.