2011-09-17 22:09 FC Barcelona Por: Administrador

15 chicos guapos, ricos y...¡buenísimos! (8-0)



Sí, porque esto es un equipo. No es una vedette, guapa, rica y famosa. Son once jugadores, más el banquillo. Todos salen al campo con los instrumentos afinados para que la sinfonía se convierta en espectáculo del bueno. Sin patadas, sin protestas, sin meter el dedo en el ojo. El Barça sigue fiel  en su línea, la que le ha llevado a ganarlo todo en los últimos años. Y partidos como el de esta noche no se ganan haciendo teatro. Simplemente hay que jugar bien.

Y con siete jugadores de la cantera y ocho españoles. Sin portugueses, sin turcos, sin alemanes. Tres extranjeros son suficientes para aportar un toque de calidad a un equipo que esta hecho y muy trabajado. Por eso es capaz de rozar el 90% de posesión de balón. Todos para uno y uno para todos. El uno, claro está, es Leo Messi, que ni va de guapo, ni va de rico ni va de bueno. Va de uno más. Igual que mete tres goles, da otros dos a sus compañeros. Porque este salta al campo a jugar en equipo, no para sacarle brillo a su apellido. Él sabe que cuanto más trabaje para el equipo, más trabajará el equipo para él. Y cuando eso sucede, que es siempre, pasa lo que pasa. Lo que ha pasado hoy ante Osasuna.



Pero la gran suerte de este equipo es que no depende de ninguna individualidad. Lo que funciona es el bloque. Y dentro de ese bloque, las incorporaciones de Thiago y de Cesc -habrá que esperar con Alexis- le han proporcionado a este equipo un plus de calidad respecto al del año pasado. Es decir, este Barça es mejor que el reciente campeón de Liga y de Europa. Cesc ha sido un fichaje de relumbrón, pero, viendo cómo ha encajado en el engranaje de Guardiola, se nota que tiene el ADN blaugrana. Sus viejos tiempos compartiendo vestuario con Piqué y Messi están resultado muy provechosos, porque el entendimiento del de Arenys con el argentino es absolutamente letal.

En el 1-0 Alves asistió a Messi. En el 2-0 Messi asistió a Cesc. En el 3-0 Abidal asistió a Villa. El 4-0 llegó con un autogol forzado por Villa. En el 5-0 Cesc asistió a Messi. En el 6-0 Messi asistió a Xavi. En el 7-0 Cesc asistió a Villa y en el 8-0 Cesc asistió a Messi. Cesc, tres asistencias y un gol. Messi, tres goles y dos asistencias. Así se escribe la historia de este Barça. Esto es un juego de equipo y los jugadores saben desarrollar este concepto sobre el terreno de juego. Y pudieron ser más. Hubo un poste de Abidal y dos de Messi, que pudo haber acabado el partido con cinco goles. 

Guardiola nos tenía engañados. Jugando así es imposible que el Barça no lo gane todo o casi todo. El que no nos engañó fue Mendilibar, quien adelantó que "si les aprietas te hacen ocho y si les buscas, también. Pues eso, 8-0".



 


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