2016-01-24 21:01 FC Barcelona Por: Administrador

Se desinfla el globo Zidane con un robo al Betis



Se desinfla el globo artificial que se había fabricado en torno a la presencia de Zinedine Zidane al frente del Real Madrid. Se mire como se mire, y por muy buen futbolista que haya sido, Zidane no es más que un novato en un vestuario presidido por los egos y las camarillas. El madridismo necesitaba ilusión y Florentino Pérez se ocupó de que los medios afines se encargaran de proporcionársela utilizando la figura de Zidane, un tipo que cae bien. Pero la dinámica perdedora de este Real Madrid no se cambia quitando a un entrenador y poniendo a otro. Tampoco es el mejor camino renunciar a la cantera y a los futbolistas españoles para colocar de titulares a los que venden más camisetas. Lo de Zidane era humo, fuegos de artificio sin base alguna. Y en la primera oportunidad que se ha presentado fuera del Bernabéu, sin el calor del hogar, Zidane se ha estrellado con todo el equipo mientras Rafa Benítez debe estar riendo a carcajada limpia desde Liverpool y pensando: "¿Habrá sido también culpa mía el tropiezo ante el Betis?". En el Benito Villamarín se ha visto al Madrid de siempre, el mismo de antes, sólo que con entrenador nuevo. Zidane ya se ha contagiado de la dinámica perdedora de este equipo. Ha descubierto que le habían engañado haciéndole creer que él tiene una varita mágica para solucionar todos los males de un plumazo. Había tanta unanimidad en este sentido que hasta se lo llegó a creer. Hoy ha visto que no bastan cuatro sonrisas en el vestuario y dos abrazos celebrando un gol. La plantilla del Real Madrid tiene otros problemas. Los mismos con Benítez que con Zidane. Y no los va a solucionar Florentino Pérez mientras no admita que se equivocó con su apuesta por Cristiano Ronaldo y se lo saque de encima para probar con una nueva fórmula que no pase por aguantarle las gracias al portugués, venido a menos por cierto. Sigue sin marcar fuera, sin la protección de los suyos, desde el 29 de noviembre. El Real Madrid ha arrancado un empate del campo de uno de los firmes candidatos al descenso. Hace unas semanas empató el Barça en Valencia y parecía que se había acabado el ciclo blaugrana y que los hombres de Luis Enrique entraban en una crisis irreversible. Vamos a ver cómo resuelven la situación en Madrid. Igual sacan a Zidane a hombros, porque ha aportado mucha ilusión. A cuatro puntos del Barça y con un partido más, lo que quiere decir que podría estar a siete puntos. Y todavía tiene que pasar el equipo blanco por el Camp Nou. Es decir, que podrían ser diez después de ver el 0-4 de la primera vuelta. Y es que no es suficiente con vocear que hay mucha ilusión. Lo importante es tenerla. Y el Madrid de hoy era el mismo equipo triste de siempre. El mismo equipo que necesita anotar el gol del honor que significa el empate con cinco jugadores en fuera de juego. El Real Madrid de siempre. Y lo de Zidane, se ve venir, una moda de esas pasajera, que tal como viene se va. Lo habitual en los que se sientan en el banquillo del Bernabéu. En nuevo Guardiola, decían...  

Deja tu Comentario