2016-07-22 16:07 Real Madrid Por: Administrador

Tomás Roncero queda retratado (y bien retratado) con André Gomes



Fede Peris "Qué bueno es André Gomes. Pedazo de futbolista". Eso explicaba el mismísimo Tomás Roncero en persona durante la Eurocopa en su perfil de twitter, cuando André Gomes defendía los mismos colores de Tomás Roncero, los de Portugal, los de Cristiano Ronaldo, y cuando parecía que su fichaje por el Real Madrid era un hecho. Pero las cosas se han torcido y como con Neymar, con Luis Suárez, Rakitic y tantos y tantos jugadores que parecía que iban a jugar en el Real Madrid y acabaron en el Barça, Tomás Roncero ha cambiado de opinión. Ahora, ya jugador del Barça, el "pedazo de futbolista" que era tan bueno hace dos semanas, se ha convertido en la misma cuenta de twitter en un paquete que "sabía que en el Real Madrid iba a ser suplente de Modric". Y no acaba ahí la cosa. Sigue Roncero: "El gran fichaje del verano es Álvaro Morata. Y Pogba aun está a tiro". Así respiran en la Caverna los que siguen el guión a pies juntillas. Si lo ficha el Real Madrid, fenómeno. Si va al Barça, paquete. Y el fichaje del verano, Morata. ¡Es asombroso! ¡Qué capacidad para cambiar de opinión según sople el viento! Cn8lqn5XEAEIach

Neymar pasó de Dios a demonio en cuestión de horas

Casi tan asombroso como cuando Neymar llegó a recibir tratamiento de Dios por esa prensa cavernaria hasta que dejó plantado a Florentino y prefirió el Barça, como tantos y tantos otros. A partir de ahí se convirtió en el demonio en persona y, por supuesto, en un mal futbolista. Así es la Central Lechera radical madridista, la que considera que 55 millones por André Gomes es una barbaridad, pero hacen genuflexiones a Florentino Pérez por los 90 millones que gastó en James, los 40 en Illarra o Coentrao o los 30 de Isco para ganar una Liga en siete años. Son los mismos que tiran de propaganda barata para vender como gloria bendita perder la Liga y la Copa y ganar la Champions sin derrotar a nadie. Venden humo, la gente se lo cree y luego llegan los batacazos. Año tras año en la Liga, la competición de la regularidad, la del domingo a domingo en la que se impone el mejor. Y ahí no tiene mano el "efecto Zidane". Pero la propaganda no cesa y han convencido al mundo de que después de la gloriosa Undécima, con gol en la final en fuera de juego y manos de Sergio Ramos en el área no señaladas, el Real Madrid es mucho Real Madrid porque venció al Wolfsburgo, la Roma (el Barça le metió seis), el Shakhtar o el Malmoe. Y los mismos que convierten en proeza tal tontería son los que un día se levantan hablando de André Gomes como "un pedazo de futbolista, qué bueno es..." y al día siguiente no serve más que para limpiarle las botas a Modric. Todo dependen del color de su camiseta. Objetividad total. Caverna en estado puro. Caverna cavernaria.    

Deja tu Comentario