2017-01-18 22:01 El Soplo Por: Administrador

¿De qué depende que Luis Enrique siga o no en el Barça?



Alfredo Vidal Luis Enrique y el FC Barcelona se han dado un margen para abordar la renovación (o no) del contrato que vincula a ambas partes hasta el próximo 30 de junio. Este impasse afecta directamente a varias de las renovaciones pendientes entre diversos jugadores de la plantilla. La junta no quiere tomar decisiones precipitadas y esperará a conocer la identidad del técnico que trabajará con el equipo la próxima temporada antes de tomar decisiones en ese sentido. Entre los jugadores que están en lista de espera se encuentran Ivan Rakitic, Ter Stegen y Andrés Iniesta. El caso de Messi es diferente. Independientemente de quién sea el entrenador, la voluntad del club es ampliar su contrato hasta el final de sus días como futbolista. Luis Enrique y el club han quedado emplazados para tratar su tema a finales de abril. Para entonces ya se sabrá si la temporada acaba en éxito, una vez más con Luis Enrique, que ha ganado 8 de los 10 títulos que ha disputado, o en fracaso. La intención de Bartomeu es renovarle, pase lo que pase. Considera que tiene crédito suficiente después de sus dos primeras temporadas con el equipo. Sin embargo, es el propio Luis Enrique quien ha puesto el freno. Primero porque su experiencia le dice que los ciclos ideales de trabajo de un entrenador son de tres años. A partir de entonces su cara está ya demasiado vista en el vestuario y se empieza a perder el poder de seducción entre los jugadores.

Se deteriora la relación de Luis Enrique con los jugadores

Por otra parte, Luis Enrique comienza a notar grietas en su relación con la plantilla. Considera que la unidad de todos es vital para alcanzar los éxitos y está comprobando que alguna de sus decisiones está siendo cuestionada por amplios sectores de la plantilla, tanto por las alineaciones como por sus propuestas tácticas. Tampoco están muy convencidos los jugadores de que su criterio para hacer los fichajes y descartes sea el más adecuado. El caso de Aleix Vidal está dejando secuelas en la plantilla. Luis Enrique quiere confirmar en los próximos meses que los jugadores están con él. Y la mejor manera de demostrarlo es ganando títulos y ofreciendo un buen nivel de juego. El técnico está pendiente de la actitud de sus hombres. Si nota relajación, no lo dudará y se irá. Si ve que se parten el pecho en cada partido atendiendo a sus indicaciones, seguirá, aunque no lleguen los títulos. Suya es la decisión.    

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