2013-03-05 09:03 Real Madrid Por: Administrador

A conquistar Old Trafford con el Camp Nou como espejo (20:45h.)



A estas alturas, ganar una Copa del Rey puede ser entendido sólo como un complemento a cotas más altas. El tercer año de un proyecto enorme, destinado a dominar Europa y decapitar al Barça en su trono Continental, precisa de forma imperativa que se escale el último peldaño. Llegó el primer revés en el torneo del KO. Después, la Liga que confirmó la regularidad del aspirante y ahora las estocadas mortales sobre los culés y la muestra de que ha dejado de existir esa distancia. Pero hace falta la puntilla, el remache. La Décima.

En esas estamos. El Madrid debe ser consciente de que el Manchester no es el Barça. No porque sea mejor o peor, sino porque es diferente y planteará un partido distinto. Los choques europeos, por definición, son más complicados que los nacionales, y si no, que se lo pregunten al barcelonismo. Además, Ferguson tomó buena nota, desde la grada del Camp Nou, de lo que no debe hacer su equipo para ser ensartado por Cristiano y compañía.



Un Cristiano que afronta uno de los retos más importantes desde que está en el Real Madrid. Hoy se le mirará con lupa por partida doble. Los madridistas quieren que sea otra vez su Mesías, su guía espiritual; En Manchester se le adora y se le homenajeará por los servicios prestados, y después se le abucheará como a uno más. Le temen, pero le conocen. Todos los focos cargarán como fardos sobre su espalda. La ventaja es que el portugués tiene ya mucha joroba para aguantarlo todo y llega en el momento más pletórico de su carrera, creyéndose, por fin, por encima de Messi en estos momentos.

Dispuestas las cartas sobre el tapete, se prevé una lucha de banquillos por ser el mejor... Defendiendo. Ninguno quiere empezar perdiendo y es consciente de las virtudes del contrario arriba, por lo que quizá la premisa en los primeros minutos sea alejar el esférico de los dominios propios. Después, la lógica dice que el United, que juega en un escenario que no perdonará contemporizaciones, tenderá a ir hacia delante. El Madrid debe ser paciente en la posesión y eléctrico en las pocas que tenga a la carrera.

El Madrid de Mourinho siempre hizo gol fuera de casa en sus partidos de Champions. Hoy hace falta, al menos, uno para forzar la prórroga y más de uno para pasar, hablando siempre de empates. Por eso, quizá, Mourinho hablaba ayer de una "final" en lugar de una eliminatoria: Las finales hay que ganarlas, no vale el empate. El equipo debe ponerse como meta repetir lo del Camp Nou, donde ya iba 0-1 antes del minuto 15; Pero ojo, repertir resultado no supone repetir guión. El United no se dejará sorprender. Toca dar la cara buscando nuevas interpretaciones en la vieja Inglaterra. Si se logra el objetivo, la temporada dará un vuelco y se volverá ilusionante de verdad.




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