2012-03-04 20:03 Real Madrid Por: Administrador

A Guardiola sólo le falta vestirse de árbitro



Ayer no dejó de incordiar desde la banda, saliéndose continuamente del área técnica y protestando absolutamente todas y cada una de las acciones que no le parecían bien. Que si penalti no señalado al Barça, que si tarjeta que merece alguien del Sporting... cualquier cosa era válida para protestar, algo que no se le permite a la mayoría de entrenadores de la Liga española. Sin ir más lejos, a Rui Faria ya le han expulsado en 3 ocasiones por expresar lo que pensaba en cada momento. En este sentido, el ayudante de Mourinho ni siquiera se ha levantado a protestar cuando ha sido expulsado.

Pero Guardiola sabe que él puede hacerlo. Como mea colonia, los colegiados le permiten hacer lo que le apetezca, y ayer quedó demostrado que el catalán tiene licencia para protestar. Hasta tres veces se le acercó Velasco Carballo para poner las cosas en su sitio. Guardiola, que no es muy obediente, siguió haciendo de las suyas ante la pasividad de los colegiados y asistentes. Sólo al final, con el partido decidido, el colegiado le mostró una amarilla. Sí, sí, una ridícula amarilla que no hace otra cosa que maquillar una situación que huele, que hace jornadas que dura.



Al Barça y a Guardiola se les permite hacer lo que quieran y definitivamente es innegable. Después de lo de ayer, la bula que se le da a Guardiola y a su equipo desde las decisiones arbitrales es evidente y de escándalo. Para colmo después tenemos que escuchar a Guardiola en la rueda de prensa, ironizando acerca de que si son segundos no es por culpa de los árbitros. Desde luego que no, los culés tienen el trato de favor asegurado.


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