2013-10-06 14:10 FC Barcelona Por: Administrador

A JIM le perdonan dos penaltis y todavía se queja



Joan Tubau

Parece que Neymar debe pedir perdón cuando le arrean dos garrotazos en el área. Por lo visto, el futbolista más zurrado del fútbol español está obligado a permanecer derecho cuando le atizan sin piedad. Anoche le derribaron dos veces en el área de forma flagrante. Tan flagrante que la decisión del árbitro de no ver penalti da pie a pensar que algo más se esconde detrás. No es posible que un árbitro que actúa en la "mejor liga del mundo" pueda ser tan malo. Tiene que haber algo más.



Pero si indignante fue la labor arbitral, todavía lo fue mucho más la actitud del tal JIM, como los calzoncillos, el entrenador del Villarreal, que al término del partido se refirió a Neymar en los siguientes términos: "es un magnífico jugador pero solo tiene un defecto. Lo saben ustedes. Lo dejo ahí para ustedes". Además de mentiroso, cobarde. Si tiene algo que decir de Neymar, que lo diga, pero que no tire la piedra y esconda la mano.

El tal JIM debería taparse y permanecer calladito, porque el 4-1 que se llevó el Valladolid del Camp Nou no fue un 6-1 gracias a que el árbitro se encargó de escamotearle dos penaltis al Barça, precisamente cometidos sobre Neymar. Lo que debería hacer ese JIM es aleccionar a los suyos y enseñar el reglamento a sus jugadores avisándoles de que un derribo dentro del área es penalti. JIM debió pensar que en el Camp Nou hay barra libre dentro del área blaugrana porque aquí nunca se pitan los penaltis, pero bien haría en aleccionar a los suyos porque en el Bernabéu y otros campos no se los perdonarán.

Tiene narices que Neymar deba avegonzarse y pedir perdón por ser objeto de falta dentro del área. El árbitro esta vez no pitó penalti -esas cosas se reservan para el Real Madrid, como bien se vio con Pepe-, pero si llega a pitar con decencia ahora la claca mediática de Florentino Pérez estaría llorando por tierra, mar y aire denunciando el retorno del villarato.



Pero ya estamos acostumbrados. Aquí las ligas se ganan recibiendo menos penaltis a favor que los demás y sufriendo más penaltis en contra. Es la tradición. De toda la vida. Con villaratos incluidos. Da tanta rabia la explosión de Neymar, proporcional a la frustración que genera Bale, que algo se tienen que inventar. También en eso estamos acostumbrados. Es el peaje que tiene que pagar Neymar por haber despreciado al Madrid y haber elegido el Barcelona. Si ahora vistiera de blanco las legiones mediáticas de Florentino estarían denunciando la vergonzosa veda de caza abierta por los defensores contra Neymar. Son los peajes que hay que pagar cuando se desprecia al Real Madrid.


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