2011-10-05 13:10 FC Barcelona Por: Administrador

A Mourinho podrían haberle caído 15 partidos de sanción



Si las calumnias que desde el Real Madrid de Mourinho se vierten sobre el FC Barcelona fueran ciertas, a Jose Mourinho podrían haberle caído entre seis y quince partidos de suspensión por meterle el dedo en el ojo a Tito Vilanova. Sólo era necesario echarle un poco de teatro al asunto -como hacen el propio Mourinho, Di María, Marcelo o Cristiano Ronaldo- y presentar una baja médica por daños físicos ante la federación como consecuencia de la agresión del violento entrenador portugués. Eso es lo que hubiera hecho el Real Madrid de haber recibido la agresión uno de los suyos. Al menos así lo demostró cuando intentó perjudicar al Barcelona y evitar que ganara su cuarta Champions tratando de impedir por todos los medios que Busquets jugara la final que no mereció disputar el Real Madrid.

Pero ese no es el estilo del Barça y nadie ha querido sacar las cosas de quicio. Y, por cierto, Mourinho sigue sin pedir perdón a su víctima. Su orgullo se lo impide. Es decir, no existe el atenuante del arrepentimiento, lo que no deja de ser un agravante, ya que ese argumento no podrá ser usado en su descargo para justificar el pucherazo que se prevé.



Curiosamente, en Madrid se intenta equiparar la agresión de Mourinho con la respuesta de Tito Vilanova. A río revuelto ganancia de pescadores. Mourinho inició la desagradable escena y su acción obtuvo una reacción por parte del segundo de Guardiola. Si Mou se hubiera comportado como un deportista con fair play, como una persona sin ningún tipo de desequilibrio o carencia emocional, ahora el Comité no tendría que sancionarle a él ni a Tito Vilanova, que se vio envuelto en el fregado sin comerlo ni beberlo.

 


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