2015-02-19 23:02 FC Barcelona Por: Administrador

A Pedrerol le escuece la chulería de Cristiano si la víctima es él



Fede Peris

Josep Pedrerol acaba de descubrir a Cristiano Ronaldo. Le ha costado, pero al final ha caido en la cuenta. Ha sido necesario que chuleara a un periodista y un cámara de La Sexta para que cayera en la cuenta de que estamos ante un tipo que tiene la chuleria por bandera. Lo sabiamos todos menos Josep Pedrerol, al que un día el megacrack hizo caso concediéndole una entrevista. Ahora también Pedrerol lo sabe y es capaz hasta de decir que "se está equivocando con esa chulería y soberbia". Dos conceptos que le han servido en el pasado para arremeter contra la prensa no pelota catalana en defensa de su protegido. Ahora él también suscribe las portadas de Sport y Mundo Deportivo. Y lo hace porque por primera vez ha sufrido el exceso de vedettismo de su protegido en sus propias carnes.

Y ha dicho Josep Pedrerol de Cristiano: "Estoy esperando que Cristiano Ronaldo dé la cara por el partido que hizo ante el Atlético de Madrid·. Ya puede esperar sentado. Le envió a un cámara y se le rio enla cara. El enviado especial de Pedrerol le pidió "un segundo" a la vedette y ésta respondió: "¿Un segundo? ¿para qué?. Minutos más tarde volvió a aparecer Cristiano Ronaldo y al ver al periodista de nuevo murmuró: "un segundo, un segundo...". Para eso sirve hacerle la pelota incondicionalmente a quien el mundo entero conoce por su soberbia y chulería.



Pero los que llevan al peloterismo a grados extremos, como Tomás Roncero, no tuvieron inconveniente en tapar una vez más la chulería del megacrack, que fue abucheado en Alemania por su soberbia provocativa celebrando el gol. Como siempre. Dijo Roncero: "No está obligado a pararse, no tiene nada que decir, pues se va. Nunca se dice nada de Messi y no se para nunca en una zona mixta, nunca, y a él no se le critica, pero a Cristiano sí". Si Cristiano Ronaldo es chulo, la culpa es de Messi. Así actúa la prensa de Florentino Pérez. Para todo hay siempre una solución gracias al recurso del "y tú más".

Pedrerol, más perecista que nadie, estaba tocado por la reacción de la estrella: "Soy un gran defensor de Cristiano Ronaldo y hasta me han dicho que era madridista por defenderle, pero al Cristiano de los últimos días yo no lo puedo defender. Se está equivocando con esta actitud, yo no puedo con esta chulería, esta soberbia, no. No me gusta y menos la provocación". Chulo, soberbio y provocador. Parece la portada de Sport repetida por Pedrerol. La portada a la que tanto atacó siguiendo el guión que le habían escrito. "La provocación no, con su reacción está dando argumentos a los que le acusaban de soberbio y con sus actitud les da la razón. Este Cristiano no me gusta". Si Pedrerol ejerce la soberbia, la chulería y la provocación contra el Barça, es un profesional ejemplar. Si la utiliza contra él, se hunde.

Y no se trata de que Josep Pedrerol defienda la labor del periodismo ante los ataques de vedettismo de quien se cree el amo del mundo. Su problema es que el desprecio se lo ha hecho a él. Y ahí le duele. Porque piensa que no se lo merece después de tantos años haciéndole la pelota. Por eso estaba hundido: "Le está devolviendo a la prensa lo que la prensa le ha hecho a él tras su fiesta de cumpleaños. Pero creo que José Luis no merece una respuesta como la que le da Cristiano". Los otros sí se merecían, claro, sus desprecios por cometer la desfachez de censurar una fiesta organizada dos horas después del 4-0. Lo ve hasta Toni Kroos, pero no Pedrerol. Y su periodista no merecía ser despreciado porque lleva años trabajándoselo para que no se produjera nunca esta situación. Pedrerol buscaba la exclusiva y se llevó un moco.



Y hoy en Jugones Josep Pedrerol ha intentado hacer recapacitar a Cristiano recordándole que el bueno es él y los malos los demás periodistas, los que le han criticado por una fiesta que no debía ser criticable, y él no era de esos. Que no mezcle. Pedrerol ha dicho que los enemigos son otros. Él no. Él sólo informa.  Le ha acusado de imprudente y ha censurado a su gente de confianza por no protegerle. Y le ha advertido que no debe iniciar guerras contra la prensa -al menos contra la prensa amiga-. Le ha recordado que es el mejor, el más grande, el número uno, que es lo que el chico quiere oír siempre de él. Y le ha aconsejado que pase de la prensa que se dedica a hacer campañas contra él, que no es su caso. Él jamás formaría parte de una conspiración urdida contra una fiesta inoportuna hasta las siete de la mañana después de haber perdido 4-0 colectivamente y haber hecho el ridículo individualmente. Él nunca lo haría.
 
Y así le pagan su fidelidad incondicional. Dijo Pedrerol: "soberbio, chulo, provocador"... ¡y desagradecido! ¡No hay derecho!

 

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