2011-10-23 01:10 FC Barcelona Por: Administrador

Accidente en el Camp Nou. No pasa nada (0-0)



El Barça ha dominado el partido de principio a fin. Ha tenido el control en todo momento y el Sevilla se ha limitado a defenderse atrás como gato panza arriba favorecido por el extraordinario partido de su portero Javi Varas. Pero la pelota no ha querido entrar. No pasa nada. Ni crisis, ni bache. El Barça ha hecho un partidazo en la línea de todos los que ha realizado en casa a lo largo de  la temporada. Pero Javi Varas ha sido un escollo infranqueable y el Sevilla un frontón contra el que se ha estrellado el Barcelona en todos sus ataques.

Guardiola ha planteado el partido como en él es habitual. Con pocos defensas y muchas centrocampistas. Pero el Sevilla defendía con diez jugadores y esta vez ni Messi fue capaz de encontrar los pasillos que habitualmente genera el Barça triangulando sus acciones.



Iniesta ha estrellado un balón en el larguero. Messi y Villa tuvieron el gol en sus botas, pero Javi Varas, una y otra vez, se encargó de neutralizar todas las acciones ofensivas barcelonistas. Nada que objetar. Otra vez será. Ya en tiempo de descuento, Iniesta ha sido objeto de un clarísimo penalty. Tan evidente que ni siquiera Iturralde se ha atrevido a ignorarlo. Lo ha tirado Messi y lo ha fallado. Ya está. Le puede suceder a cualquiera. Incluso al mejor jugador de la historia del fútbol. Sin embargo, entre la señalización del penalty y su lanzamiento sucedieron demasiadas cosas. Cosas de las que el Sevilla, tan orgulloso como está de Andalucía, no puede sentirse orgulloso. Los jugadores sevillistas no estaban dispuestos a aceptar que el partido acabara dentro de los cauces de la deportividad y se encargaron de cargar el ambiente mientras Messi pensaba por dónde lanzaría la pena máxima. Kanouté empezó la provocación desplazando el balón de donde lo tenía dispuesto Messi para lanzarlo. Los jugadores del Barcelona le recriminaron el feo gesto que fue sancionado con tarjeta amarilla por el árbitro. Se trataba de poner nervioso al lanzador y de tensar al máximo el ambiente para que Messi se descentrara y fallara. Por eso Kanouté no se lo pensó dos veces para agarrar a Cesc por el cuello, zarandearle y lanzarle después un manotazo que acabó con el blaugrana en el suelo. Todo muy del estilo Mourinho. Eso es lo que hay que agradecerle al caballero portugués. Eso es lo que ese tipo ha aportado al fútbol español. Eso es lo que ha enseñado: la cultura de la tangana, de la provocación, el mal perder. 

Dijo el técnico sevillista al final del partido que seguramente Kanouté fue provocado. ¿Quién inició la provocación? ¿Quién se plantó ante Messi y le sacó el balón del punto de penalty? ¿Quién agarró a quién por el cuello? ¿Quién lanzó el manotazo? Penoso. Pero así es esta "liga de mierda", tal y como la ha definido el presidente del Sevilla, esta liga en la que todo vale y el Comité de Competición se lava las manos.

El Sevilla se llevó un punto del Camp Nou y hay que felicitarle por ello. Hasta en la "liga de mierda" es posible empatar en el campo del campeón de Europa. Enhorabuena al Sevilla y sobre todo a su portero. Respecto a Kanouté, qué pena. En Barcelona le teníamos por un futbolista, pero sólo es un alumno aventajado de Mourinho. 




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