2011-05-01 12:05 FC Barcelona Por: Administrador

¿Este es el Madrid que tiene que remontar en el Camp Nou?



El conjunto blanco recibió muchas críticas por cómo planteó el partido de Champions ante el FC Barcelona. Las cosas les había salido bien en Liga (1-1) y también en la Copa (0-1), pero la suerte es eso, suerte, y no siempre favorece al más débil. Los de Mourinho salieron al Bernabéu a defenderse ante los azulgranas con un Pepe repartiendo en el centro del campo y una defensa de telaraña para evitar las internadas del mejor jugador del mundo.

Con una posesión de más del 80 por cien para el Barça y con un Cristiano Ronaldo desesperado en ataque porque ninguno de sus compañeros presionaban, era cuestión de tiempo abrir la lata en el feudo blanco. Pepe vio una merecida cartulina roja que ya debió de haber visto en los enfrentamientos anteriores, y Messi tuvo ‘vía libre’ para marcar. ‘Solamente’ tuvo que regatearse a toda la defensa para batir a Iker Casillas en el segundo gol. Planteamiento horrendo de un Real Madrid que jugó al empate a cero con unos jugadores defensivos y con futbolistas de la talla de Gonzalo Higuaín, Kaká o Karim Benzema en el banquillo. Mesut Özil se sentó en el banquillo al descanso, y entró Emmanuel Adebayor. Cosas de Mourinho.



Sin embargo, el ‘plan B’ de Mourinho, el de los  jugadores de toque, tampoco resulta. Ante el Real Zaragoza, el de Setúbal reservó a su armada invencible para que estuviera fresca contra el FC Barcelona (esto es, Cristiano Ronaldo, Lass, Xabi Alonso…). Jugaron Pepe y Ramos, pero porque se perderán el duelo del martes por sanción. En lugar de los citados jugaron Kaká, Benzema, Higuaín, Granero… vamos, el ‘tiqui-taca’ de los blancos. Resultado: Real Madrid, 2 – Real Zaragoza, 3.

Mourinho se culpó del resultado, lo nunca visto, pero lo cierto es que ni el autobús ni el ataque letal son garantía de éxito en este Real Madrid. Este tropiezo de los ‘jugones’ no hace sino reafirmar el mérito del FC Barcelona en el triunfo cosechado el pasado miércoles en el Santiago Bernabéu. El martes, cuarta parte.




Deja tu Comentario