2013-12-16 16:12 FC Barcelona Por: Administrador

Ahora la Fiscalía se entretiene con el fichaje de Neymar



Joan Tubau

La Fiscalía de la Audiencia Nacional reclama al juez Pablo Ruz los contratos del fichaje de Neymar para decidir si admite a trámite la querella interpuesta contra Sandro Rosell por el socio Jordi Cases en la que se acusa al presidente del FC Barcelona de "apropiación indebida" en la citada operación.  El fiscal José Perals ha pedido la Memoria Económica del club de los años 2011, 2012 y 2013. Se trata del proceso burocrático previo a la admisión a trámite de la querella. De alguna manera, es la información necesaria que se precisa para decidir si la Audiencia se toma en serio o no la querella.



La querella presentada por el socio Jordi Cases, el mismo que presentó una moción de censura contra Sandro Rosell que tuvo una vida de 24 horas, explica que el FC Barcelona contrató a Neymar por 57,1 millones de euros según la versión oficial, 17,1 millones en derechos federativos y 40 millones a la sociedad N&N. A esa cifra habría que añadir 7,9 millones de euros por una opción sobre tres jugadores del Santos y 9 millones de euros por dos partidos amistosos, de los que ya se ha cumplido uno.

Jordi Cases sostiene que ese contrato se esconde a los socios del club y quiere conocer los detalles del destino de esos 40 millones que parece fueron a parar directamente al jugador de acuerdo a algunas versiones. El querellante sostiene que ese contrato se mantiene oculto para los socios del Barcelona por lo que no se conoce el destino real de los 40 millones de euros supuestamente pagados al jugador o sus representantes legales, por lo que imputa a Rosell un delito de apropiación indebida. Ese delito, explica Perals, "supone la existencia de una gestión desleal de un patrimonio cometida por el administrador cuando perjudica patrimonialmente a la sociedad, distrayendo el dinero cuya disposición tiene a su alcance. Es decir, no se exige un ánimo de tener la cosa como propia, bastando el dolo del perjuicio que se ocasiona, por lo que para constatar que tal dolo existe es preciso averiguar si la actuación del administración ha sido transparente o conforme a las normas internas de la sociedad en cuestión y las generales del Derecho Mercantil. Dado que "tales extremos alegados por el querellante no están apoyados en soporte documental alguno porque, según dice, no se han facilitado por el FC Barcelona, a pesar de haberlos reclamado mediante un burofax aportado por Cases, el fiscal solicita al juez que requiera toda esa información al club antes de resolver sobre la admisión a trámite de la querella". Es decir, se trata de recoger información a la espera de finiquitar el caso o admitir a trámite la querella. No es más que eso.

En el Real Madrid ningún socio se preocupa por el destino de los 101 millones pagados por Gareth Bale. Allí no existen las guerras fraticidas tan habituales en el Barça. Nada haría más felices a algunos que la Audiencia Nacional admitiera a trámite esta querella de un socio contra el presidente del FC Barcelona. Especialmente si el Real Madrid sigue descolgándose en la tabla clasificatoria.




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