2013-10-10 11:10 FC Barcelona Por: Administrador

Ajustan cuentas con Arbeloa en la selección



Joan Tubau

Dos no se pelean si uno no quiere. Pero resulta que hay uno que siempre está listo para la lucha. Se trata de Álvaro Arbeloa, que ya posee un historial de episodios antideportivos suficientemente amplio como para ganarse la repulsa de los jugadores del FC Barcelona y la indiferencia de algún compañero suyo.



Arbeloa no se habla con Casillas. Buenos días y buenas tardes. Poco más. Y no goza del aprecio de ninguno de los jugadores del FC Barcelona que acuden a la llamada del seleccionador. Ahora son siete, pero pronto serán nueve, aunque al grupo se podría añadir a Villa, que también ha sufrido en sus carnes los cruces de cables del defensor madridista.

Lo que no puede pretender Arbeloa es que comportándose como un provocador pendenciero y un fiel representante de los valores de Jose Mourinho en el terreno de juego, luego esperar que sus pecados le sean perdonados. Lo cierto es que no existe prediposición al perdón. Ni por parte de Casillas, que no olvida el posicionamiento de su compañero a favor de Mourinho y en contra suyo cuando estalló la polémica que enfrentó al portero con su entrenador. Ni por parte de los jugadores del FC Barcelona, que tampoco olvidan sus patadas malintencionadas, sus pisotones, sus protestas a los árbitros para intentar expulsar a sus compañeros de selección, la manita que le puso en la cara a Messi... El último episodio llegó cuando Piqué colgó hace quince días en twitter que estaba viendo una pelicula de humor refiriéndose al escandaloso penalti que Muñiz Fernández pitó a favor del Madrid en Elche. Arbeloa respondió haciendo mención al teatro de los jugadores del FC Barcelona.

Y los jugadores del Barcelona han dicho basta. Están hartos de las provocaciones de este "compañero" que no sabe comportarse. Llegó incluso a surgir la posibilidad de realizar un plante: o Arbeloa o nosotros. La sangre no ha llegado al río y todos, barcelonistas y madridista, han optado por una vía más civilizada: pasar de él. No le hacen el vacío, como se ha comentado en Madrid. Simplemente le ignoran. Los jugadores del Barça se niegan a considerar como compañero a alguien que no sabe comportarse en el campo y que no cesa de lanzarles mierda e insidias fuera de él.



Es otro de los legados de Mourinho a Del Bosque, que ya se ha acostumbrado a vivir con este problema. La concentración para los partidos ante Bielorrusia en Mallorca, el día 11 de octubre, y Georgia en Albacete el 15 del mismo mes no es la más adecuada en un grupo deportivo. El causante, el de siempre. Se le han dado muchas oportunidades, pero no se le aprecia propósito de enmienda.

En Madrid ya circula por los mentideros futbolísticos que Del Bosque no se ha cargado a Arbeloa de sus convocatorias porque prefiere que "parezca un accidente". Eliminarlo del mapa de La Roja ahora le obligaría a dar explicaciones. Espera que el propio rendimiento del jugador en el Real Madrid le allane el camino para prescindir de él sin hacer ruido.


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