2013-10-26 19:10 Real Madrid Por: Administrador

Al Madrid solo le faltó tener una idea (2-1)



La diferencia entre Barcelona y Real Madrid ya no es cuestión de diferencia de calidad entre sus jugadores, quizás ni siquiera lo sea de sistema, la gran diferencia la marca la idea de juego, el Barcelona interpretó su ópera habitual, o al menos la que pudo ejecutar ya que cada vez le cuesta más afinarla, pero el Real Madrid no supo que melodía tocar y vagó entre latigazos e individualidades en unos 90 minutos tan entretenidos como complicados para los hombres de Ancelotti.

Los clásicos comienzan antes del pitido inicial y el de hoy comenzó una hora antes cuando Ancelotti y Martino mostraron sus cartas, sorpresa en ambos equipos. Los blancos con 5 defensas, uno de ellos, Sergio Ramos, partiendo como pivote defensivo en el medio del campo para intentar parar la intensa circulación de balón azulgrana y el Barça por su parte para combatir eso rechazó tener un extremo defensivo y situó a Cesc de falso 9 intercambiando posición con Messi e intentar dominar el medio del campo juntando 5 peloteros.



Y los pivotes defensivos fueron los protagonistas del primer período. Tanto Busquets como Sergio Ramos se encontraron con una tarjeta amarilla antes de la media hora de partido y la espalda de los mediocentros iba a ser el punto por el que atacar para hacer daño. El Madrid lo intentó mediante un Modric muy incisivo y un Bale que buscaba el disparo en cada oportunidad que tenía, el Barça por su parte le dio la manija a Iniesta que rencontró su mejor nivel y en el minuto 18 resquebrajaba la defensa madridista con una diagonal antes de abrir en el pico del área el balón a Neymar que aprovechó el único fallo de Carvajal en todo el encuentro. El brasileño mandó el balón al palo largo y Diego López no llegó ni a tirarse, 1-0 y la igualada del marcador y del juego acababa.

El Barça a partir de ahí dominó el encuentro y el Madrid no conseguía hacer daño. En las pocas ocasiones que dispuso siempre Valdés estuvo atento y dejó que su equipo mantuviera al descanso la ventaja en el marcador. 

En la reanudación el Madrid intentó otras cosas, la movilidad entre Bale-Cristiano-Di María aumentó pero el Barça por medio de un Iniesta brillante encontraba cómo hacer daño cada vez que disponía de la posibilidad. El gran perjudicado de esa agresividad ofensiva culé fue Sergio Ramos que anduvo rozando la segunda amarilla hasta que en el minuto 55 Ancelotti reaccionó y sacó a Illarramendi por él. El vasco puso el pase de seguridad y el Madrid asentó su juego y pudo encontrar algo más a Cristiano e incluso dejó a Marcelo que se soltara algo más en ataque.



La presión madridista tuvo algún buen momento como el robo propiciado por el 2x1 entre Khedira y Modric a Iniesta que provocó una ocasión clamorosa de Cristiano que Valdés despejó a saque de esquina. En el córner fue Di María quien puso a prueba al meta culé pero el de Gavà siguió demostrando su gran estado de forma. 

Ancelotti buscó en el banquillo y encontró a Benzema, uno de los damnificados hoy por la inclusión de Bale en el once, el otro fue Morata que ni se vistió, y el francés saltó al campo con la intención de sacar al Madrid de su apatía, los ataques se seguían por ambas partes pero por parte blanca no se encontraba un plan de ataque, el Barça buscaba a Marcelo o Carvajal, el Madrid la manera de encontrar a Cristiano, ausente en casi todo el partido.

En el minuto 68 cambió el partido, el Barcelona sentó a Cesc y dio paso a Alexis Sánchez para buscar defender la banda de Marcelo y Cristiano que poco a poco iban ganando peso en el banquillo y hubo las tres jugadas que pudieron decidir el encuentro. Un minuto más tarde del cambio Cristiano cayó en el área ante un posible penalti de Mascherano, la jugada polémica del partido, unos segundo más tarde Benzema en la frontal se giraba y mandaba un cañonazo al larguero y el Camp Nou temblaba, y sin embargo, ninguna de esas dos entró, la tercera que fue parte del Barça sí. Neymar dio un pase al espacio a Alexis que se encontró cara a cara contra Varane en una contra más digna del Madrid que del Barça y el chileno se detuvo y puso una vaselina por encima de Diego López para batir al Madrid por segunda vez. 2-0 y el partido casi sentenciado.

Un impetuoso Jesé dio el último arreón con su movilidad y en un rápido ataque de Cristiano aprovechó un pase del portugués para anotar el 2-1 y el primer gol del canterano al Barça. No obstante, ya era demasiado tarde, el tiempo añadido estaba corriendo y los arreones individuales no fueron suficiente para batir a un equipo que tenía lo que hoy marcó la diferencia: Una idea.


Deja tu Comentario