2012-03-16 16:03 FC Barcelona Por: Administrador

Alejandro Echevarría, el cuñadísimo (IX)



Eto´o se mete en un charco
El 9 de agosto, en Sport, Samuel Eto´o, cuya principal virtud nunca fue la ecuanimidad, salía una vez más en defensa de su amigo y echando pestes contra socios del club con aspiraciones a representación electoral: “Echevarría es mi amigo y todo el vestuario le quiere (…) No entiendo por qué no continúa porque hacía un trabajo enorme (…) Ha hecho mucho más por el Barça que otros que aparecen por la tele llenándose la boca del club. Gracias a él he podido centrarme exclusivamente en el equipo y no preocuparme del resto”. Por mucho menos el Elefant Blau de Laporta le echó la caballería encima a Van Gaal, quien como empleado de la entidad opinó sobre socios opositores al presidente vigente. De la misma manera, en este caso ¿quién era Eto´o, como empleado del club, para opinar sobre socios con representatividad electoral? El contrato estratosférico recién firmado y las relaciones comerciales del club con Camerún y la fundación del jugador justificaban el apoyo tan incondicional de una parte del vestuario, en donde habitualmente se reclamaba hablar de fútbol y no de cuestiones extradeportivas. La ocasión, en este caso, bien merecía hacer una excepción porque de bien nacidos es ser agradecidos y de humanos es recompensar los favores recibidos.
La versión del diario As era otra: Entre los grandes logros que se le atribuyen al Cuñadísimo de Joan Laporta se cuenta siempre en primer lugar las mejoras que introdujo en el Barcelona en materia de seguridad. Y es cierto: desde que entró en el club (al día siguiente de las elecciones de 2003), donde sigue pese a su forzada dimisión como directivo, el crecimiento del número de personas destinadas a velar por la seguridad de la plantilla y del presidente se ha multiplicado varias veces.
Pero, como suele ocurrir por la ley del péndulo, a la directiva se le ha ido la mano. Así que ahora viajar con el Barça supone que a los jugadores apenas se les ve el pelo, porque pasan por los aeropuertos a la carrera, a menudo sin pisar la terminal, porque (como el martes en México) un autocar les espera al pie de la escalerilla del avión. Después de ser escoltados por la policía hasta el hotel, hasta cinco empleados del club impiden incluso que nadie se monte en el ascensor con algún crack, con las molestias para otros huéspedes. Etcétera. Parece algo paranoico, por muy inseguro que parezca el mundo. Están creando un equipo campeón, sí, pero también antipático
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Y Ferran Soriano, entonces indiscutible número dos y delfín de Laporta tras la marcha de Rosell y Echevarría, expresaba en Mundo Deportivo su opinión sobre la etapa del cuñado en la junta: “El tema Echevarría se resolvió de la mejor forma posible”. ¿Qué entendería Soriano por “la mejor forma”? ¿Mentir a los socios en la asamblea? ¿Justificar el franquismo? ¿O simplemente “la mejor forma” era sacárselo de encima, como ocurrió finalmente?
Y ya que no podía seguir siendo directivo, Laporta optó por encontrarle una nueva ocupación oficial en el club eligiéndole como compromisario para la asamblea de 2006.

Las JERC y el franquismo
Una nueva muestra de las incoherencias del laportismo. Las JERC, Joventuts d´Esquerra Republicana de Catalunya, los mismos que ayudaron desinteresadamente a Joan Laporta a ganar las elecciones de 2003, denunciaban el 12 de febrero de 2007 que "a día de hoy, 31 años después de la muerte del dictador, todavía haya placas, calles y monumentos conmemorativos de los que lucharon contra la democracia y la libertad". Andreu Oliver, el portavoz, aseguraba que: "no sólo pedimos el cambio de nombre por lo de ideológico que representa, sino también por respeto a la gente que sufrió la muerte de familiares a causa del levantamiento fascista, y que día a día deben estar pasando por delante de estos monumentos que recuerdan la pérdida de gente querida". Todo ello muy significativo.



Cataluña y los catalanes
Leído en el libro de Jordi Badía, ex director de comunicación del club: “Me dijo (Echevarría) que había conseguido un documento de la Fundación Francisco Franco en el que se afirmaba que no era ni miembro ni patrón. Y que le pondría una fecha de principios de junio del 2003 para situarlo antes de las elecciones a la presidencia del FC Barcelona, del 15 de junio. El documento lo firmaría el vicepresidente ejecutivo de la Fundación, Félix Morales. Me preguntó qué me parecía. Me quedé sorprendido y le dije que no había otra solución que no fuera la dimisión. Comenzó a hablar mal de Catalunya y de los catalanes, con amenazas muy graves y desagradables”.

No se había ido
Según informaba Infoesports.com el 9 de agosto de 2006 “Echevarría sigue trabajando para la causa, y cada día despacha en una mesa de un conocido local situado en la calle Santa Fe de Nuevo México esquina Ganduxer. Enric Masip y algún empleado más del FC Barcelona asisten a estas reuniones para recibir instrucciones. Casualmente, el periodista Salvador Sostres, con intereses familiares en este establecimiento, se ha convertido en uno de los defensores habituales de Joan Laporta en las páginas del diario Avui". Echevarría, ya dimitido, seguía moviéndose por las instalaciones del club como Pedro por su casa, tenía asiento garantizado en el palco y seguía fotografiándose con el presidente en actos oficiales.

En contra de los gobiernos sin libertad
En una entrevista concedida al New York Times, manifestaba Joan Laporta: “Somos un club que aprecia el talento solidario y la democracia, nuestro club se postula a favor de la democracia y la libertad ante épocas en las que había gobiernos sin libertad”. Y para demostrarlo, nada mejor que encumbrar a la cúpula del club a un simpatizante de quien gobernó al margen de la libertad. Hay que almacenar grandes dosis de cinismo para manifestarse en ese sentido unos meses después de haber defendido la presencia de un franquista en su junta. Para Laporta todo valía.



Por fin se da de baja
En su editorial del 28 de febrero de 2007 infoesports.com reflexionaba sobre la gran noticia del día: ”Ahora sí. Ahora Joan Laporta ya puede decir, bien fuerte y bien alto, que su cuñado y ex directivo del FC Barcelona, Alejandro Echevarría, no pertenece a la Fundación Nacional Francisco Franco. Después de casi diez años de pertenencia, Echevarría se ha dado de baja de la Fundación. Desde el 8 de mayo de 2006, hace menos de un año, la Fundación que vela para "difundir el conocimiento de la figura de Francisco Franco en sus dimensiones humana, política y militar, así como de los logros y realizaciones llevadas a cabo por su Régimen" tiene un patrón menos. Ahora bien, también queda claro que durante todo el tiempo que Echevarría fue directivo del club, fue patrono de la Fundación. Y si se dio de baja el 8 de mayo de 2006, lo podía haber hecho mucho antes, en el 2003, cuando enseñó aquel documento de un tal Morales por el que según Echevarría no tenía nada que ver con la Fundación. Pues sí que tuvo que ver, al menos durante los dos años y medio posteriores. Es curioso que una persona que ha demostrado su habilidad para ayudar a lograr nacionalizaciones de futbolistas en tiempo récord haya tardado tanto tiempo en darse de baja de una Fundación a la que negó repetidas veces su vinculación. Ya se sabe: "En casa del herrero, cuchillo de palo".

Los cuñados se distancian
El 19 de junio de 2007 Joaquim Maria Bertrán descubría en Sport una “falta de sintonía entre Laporta y Echevarría”, concretando que las relaciones entre ambos “no son buenas (…) El presidente del Barça y su cuñado se han distanciado por desacuerdos en el modelo de club”. Al día siguiente, por si quedaban dudas, el presidente lo dejó bien claro en rueda de prensa: “Alejandro Echevarría es sólo un socio del club y es una persona no autorizada desde hace tres meses a entrar en el vestuario”.
Un periodista se sorprendió de que un “sólo socio” pudiera campar a sus anchas por las instalaciones del club. Respuesta: “No campa a sus anchas. Hace tres meses que usted no puede verlo. Ha sido directivo, tiene relación con algunos jugadores pero es una medida correctora que se ha adoptado porque si no es directivo, responsable de ninguna  área, ejecutivo, ni empleado, no puede entrar en el vestuario porque sólo entran las personas autorizadas. Hace tres meses que no le ven en el vestuario. Si ves a Echevarría en el vestuario, házmelo saber”, le dijo al periodista empleando ese tono desagradable ya tristemente habitual en él que contrastaba con aquel que apenas unos meses atrás empleaba para justificar contra viento y marea la presencia de su cuñado en la junta. Interesante también el detalle de los tres meses como fecha de veto. Hacía bastante más de tres meses que Echevarría no era directivo y se paseaba por las tripas del Camp Nou con total autonomía. ¿Qué había cambiado? ¿Por qué antes, siendo “sólo un socio” como ahora, podía moverse a sus anchas y de tres meses a esta parte no? Tampoco era necesario incluirle en la lista negra del club. Era evidente que se habían distanciado.  De “cuñadísimo” había pasado a “non grato”. Asuntos familiares se mezclaban con el día a día en el club hasta el punto de que el presidente, invitado a la boda de Jorquera, sólo asistió a la ceremonia al percatarse de la presencia de su cuñado entre los invitados al banquete. La separación de Laporta de su esposa, Constanza Echevarría, contribuyó al distanciamiento.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Elecciones 2006, por imperativo legal (I)

Maquinación, contubernio, enemigos al acecho… / Puñalada por la espalda / Presidente mal asesorado / Los antecedentes / Estaba avisado / El “primo Zumossol” / Castells le pone en su sitio / “No me aferraré a la silla” / La comisión, por encima de la ley / Freixa se sale de la unanimidad / El presidencialismo no pregunta / Temas más importantes que cubrir / Lo que digan los estatutos


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