2012-03-16 11:03 FC Barcelona Por: Administrador

Alejandro Echevarría, el cuñadísimo (VIII)



Eco en el exterior
France Press y Associated Press se hacían eco de la polémica en clave blaugrana. La agencia francesa titulaba su crónica: “Laporta mantiene en su puesto a un presunto franquista” tras la rueda de prensa de la mañana e informaba de que “el presidente es conocido por sus aspiraciones nacionalistas catalanas, lo opuesto de lo que representaba el dictador Franco”. La agencia norteamericana titulaba: “El presidente del Barcelona mantiene la fe en el directivo acosado” y añadía: “Ha dicho que no aceptaba la dimisión de un directivo que tenía lazos de unión con una asociación dedicada a la memoria del dictador Francisco Franco”. El  Barça mediático de Laporta era tema de conversación en medio mundo.

La miseria moral del franquismo
Editorial de El Periódico el 25 de agosto de 2006: “Un Franco menos”, refiriéndose a la retirada de la estatua del general Franco de la entrada principal de la Academia Militar de Zaragoza: “Lo que hace el Gobierno con medidas como ésta es reparar los agravios de la historia y retirar los últimos vestigios de la miseria moral que distinguió al franquismo: incluyendo el culto a la personalidad”.
“Resultaba anacrónico que los futuros oficiales de un Ejército moderno, comprometido en misiones de paz y en la defensa de la democracia, siguieran viviendo su formación académica bajo la sombra del dictador. Lo que él representó es justamente lo contrario de lo que se espera de las Fuerzas Armadas
”. Por lo visto, la presencia de Franco resultaba anacrónica en el Ejército, pero no en el FC Barcelona.



Es su cuñado, no el nuestro
En las páginas de El Periódico podía leerse también la queja de Dolors Padrós, socia 98.981: “Echevarria es su cuñado, no el nuestro, en la junta no pueden haber franquistas”. Y Vicenç Serrat, en El Crack 10, extraía sus conclusiones: “A Laporta sólo le interesa él y después otra vez él. El Barça le importa un pimiento. La rueda de prensa de ayer fue el acto más patético en los más de 100 años de la historia del club porque resultó ser de una indignidad abominable… Provocaba arcadas ver cómo Laporta trataba de justificar la militancia franquista de su cuñado-directivo…Y ahí sigue, dirigiendo el club uno que se deja engañar por su cuñado directivo –si es que la verdad es esa- después de traicionar los principios más sagrados del club que preside, como es ser la bandera de un país que durante 40 años luchó contra Franco”.

¿Qué fue de la transparencia?
Decía Laporta que  “Echevarría se ha dedicado a resolver los problemas de los demás con altruismo y dignidad”. Y generosidad y desinterés y nobleza y decoro y modestia y decencia...¿Y qué? Mucha ascendencia sobre algunos futbolistas y su mejor amigo, Samuel Eto´o, era capaz de desestabilizar y dinamitar el vestuario cuando el equipo se aprestaba a decidir su suerte en la Liga, la Copa y la Champions League, con unas declaraciones que obedecían más a una sobredosis de calentura dirigida que a una reflexión racional. ¿De qué le sirvió al club que Eto´o no se atreviera a dar un paso sin consultar antes a Alejandro Echevarría, “el todopoderoso”?   Sobre el silencio de su  cuñado explicaba Laporta que ”tendrá sus motivos para no responder. Nosotros no podemos obligar a nadie a tener el mejor estado de ánimo”. Sin embargo, los socios que votaron su candidatura transparente sí esperaban las aclaraciones de su directivo.

Convergència sale en defensa del cuñado
El nacionalismo amigo acudió en ayuda de Laporta. El portavoz convergente, David Madí, declaraba en La Vanguardia el 22 de octubre: “Echevarría ha hecho muchos servicios discretos al nacionalismo desde hace muchos años”. Meses después Laporta le devolvería el favor prestando su imagen a Artur Mas en la polémica fotografía de la campaña electoral de 2006. Para eso están los amigos, para apoyarse en los momentos difíciles.



Tolerancia cero con el franquismo
Guillem Martinez exponía en El País al día siguiente su punto de vista: “Si bien todas las personas, hasta que dejan de serlo, son respetables, no se puede alegar que todas las ideologías lo sean”. ¿Sería por eso que los Boixos Nois llenaron los alrededores del Camp Nou de pegatinas con la siguiente leyenda: “Tolerancia cero con la mentira, la represión y el franquismo. Laporta dimisión”?

JJ en el palco
El Camp Nou vivió un auténtico plebiscito en la primera oportunidad que se le presentó. El socio tenía ganas de manifestarse y durante un Barça-Osasuna se oyeron gritos de “Laporta, mentiroso” y pudieron leerse pancartas con curiosos contenidos: “Laporta= Figo” o “Te retiro mi voto”, acompañando el numero de asociado o “Constanza, déjale irse”. Laporta debió pensar que tanto los gritos como las pancartas obedecían a la intolerancia de cuatro resentidos, porque era imposible que alguien en su sano juicio pudiera censurar cualquier aspecto de su gestión.
Dagoberto Escorcia, en La Vanguardia, valoraba así la situación: “Seguramente también había un puñado de aficionados que deseaban un resultado adverso ante Osasuna para continuar con el alboroto, armando el bullicio, avivando el fuego, instigando al inconformismo constante”. Le faltó añadir “al más puro estilo Laporta”.
Por su parte, Emilio Pérez de Rozas no ocultaba en El Periódico su malestar porque: “El presidente, por si acaso, invitó ayer al palco a JJ, uno de los subdirectores del único diario que más y mejor  ha ocultado el caso de su cuñado, pensando que podría volver a necesitarle en el futuro. Puede que en el descanso le agradeciera los servicios prestados, gesto que hizo que se perdiera el primer gol de Eto´o”. Se refería a Jordi Juan, subdirector de La Vanguardia que luego acabaría trabajando para Soriano en Spanair.

“Mierda en la espardenya”
Lo de Echevarría es una mancha negra”, abundaba el historiador y ex directivo Jaume Sobrequés en RAC-1 el 3 de noviembre. “Para mí era un escándalo bastante considerable que estuviera en la junta. Es una de las manchas negras que tendrá la junta de Laporta y de lo que la gente se acordará toda la vida”. Sobrequés no creía que Laporta desconociera que su cuñado era patrono de la FNFF. “Si Echevarría entró después en la junta fue porque ya se sabía que llevaba mierda en la ‘espardenya’. Es inimaginable que una persona no sepa de qué pie calza su cuñado, más con la buena relación que creo que tienen”. Ni el Elefant Blau habría hablado más claro.

El escandaloso e intolerable pasado de Aznar
Mientras en el Barça Laporta y sus directivos mostraban su manga ancha en cuestiones de tolerancia política, Miquel Iceta, portavoz del PSC, recordaba el escandaloso pasado falangista de Aznar cuando tenía 16 años, algo intolerable, al parecer, y todo un borrón en el marco democrático político catalán y español. La vara de medir en política, que criminalizaba cualquier tipo de relación con el franquismo, era sin duda mucho más severa que la del Barça, en donde todo podía perdonarse y justificarse si uno era familiar directo del presidente y además hacía bien su trabajo. 

Funciones irrelevantes
El 29 de octubre Sport informaba sobre el futuro de las vacantes dejadas por el cuñado del presidente: “La función de la Oficina de Atención al Jugador sigue vacante”. “Estamos esperando una propuesta de Txiki Begiristain sobre quién debe ocupar esta plaza y en próximas juntas evaluaremos cómo cubrirla”, aseguraba Cambra. Era tan relevante la función a desarrollar que la junta dejaba en manos de un empleado la decisión del relevo. Respecto a la otra responsabilidad, la de la seguridad, la junta nombró a Alfons Castro para dicha misión en una reunión celebrada en el comedor del abuelo del presidente en La Jonquera a la que el interesado ni se tomó la molestia de asistir.

El cuñado escondido
En el programa de Radio Marca Pelotas Fuera, Pilar Rahola, ex compañera de fatigas políticas de Laporta, se explayaba a gusto: “El Joan Laporta que yo conocí era un Laporta cargado de ilusión, muy duro en sus intenciones. Un tipo de toda la vida del Barça, que estaba harto de tanta corrupción y malabarismo de aquella época denigrante que tuvimos en los últimos años de nuñismo y de la época de Gaspart. Yo conocí este Laporta que te hablaba de sueños e ilusiones (...) Las cenas del Elefant Blau se organizaban en diferentes lugares, pero alguna vez alguna cena se hizo en mi casa ", lo que le confería autoridad moral para cuestionar el comportamiento del actual presidente: “Laporta siempre tenía a su cuñado muy escondido. La verdad es que me está costando reconocer a ese chico honesto, limpio y muy transparente que conocía antes, ahora veo un hombre un poco crecidito y demasiado engordado con el poder que tiene en la actualidad”. Son puntos de vista. Tan respetables como los de sus palmeros más incondicionales.

Perrín suma puntos llorando al cuñado
Albert Perrín, aquel que años atrás llamaba a Núñez fascista comparándole con Pinochet, ahora estaba encantado de alternar con lo más florido de la Fundación Francisco Franco sin necesidad de salir del Barça. Ése era otro tipo de fascismo. Mucho más amable, por supuesto. Perrín era el mismo que aseguraba que Echevarría y Laporta demostrarían con documentos irrefutables la falsedad de las imputaciones mostradas por Lluís De Val.  Albert Perrín firmaba de su puño y letra en Sport el 6 de noviembre de 2005, bajo el título de “Alejandro”, un emotivo artículo que, sin duda, le situaría en los primeros puestos del ranking de palmeros favoritos del presidente: “Después de la tempestad por el caso Echevarría llega la calma. Aunque yo deba decir, sin embargo, que esa calma no esconde otras cosas. A Alejandro, para mí siempre será Alejandro, se le echa de menos. Sé que mucha gente no entenderá esto. Pero sólo escuchando a Eto´o o a Puyol, los dos últimos jugadores que han hablado de él, creo que se entiende lo que pretendo decir. Para ellos Echevarría también es Alejandro. Más allá de las ideas políticas que tenga o de las que haya defendido, lejos por supuesto de las mías, sólo quiero recordar que Alejandro ha hecho muchas cosas buenas en el club. La mayoría se saben, otras no. Pero Alejandro –sé que tú lo estás pasando mal y, sobre todo, tu familia- ya no está en el Barça. Desaparecido él, ha regresado la tranquilidad. Aunque muchos, y no sólo los jugadores, sigan pensando que nada es igual sin Alejandro”. Conmovedor. Sin embargo, puestos a magnificar al personaje, está por llegar el momento en que alguien explique de una vez qué “cosas buenas” hizo por el Barça “que no se saben”. ¿Serán esas cosas buenas tan ciertas como las insinuaciones de que “ni ha sido, ni es ni será”? Perrín, que aún no era directivo y que llevaba meses tratando de hacer méritos consciente de que su perfil no gustaba unánimemente en la junta, debía esforzarse para lograr una plaza en el palco y ser algo más que delegado del fútbol base. Acertó en la estrategia y se salió con la suya. Tuvo premio.

¿Iremos al Valle de los Caídos?
El 31 de octubre El Periódico publicaba una opinión de Lluís Portabella, de Barcelona, en la sección de Cartas al Director: “Como socio del Barça me pregunto: en caso de ganar algún título esta temporada, ¿iremos a ofrecerlo a la Generalitat o al Valle de los Caídos? Espero que me lo aclaren, aunque prefiero el silencio que la mentira”. Donde seguro que no irían a ofrecer los títulos es a la Mercè, ya que, según el directivo independentista Rovira, esa era una tradición franquista que, por supuesto, convenía desterrar de la faz del planeta. Eso sí. Lo otro no.

Se cargan la oficina del cuñado
El 10 de noviembre de 2005 Mundo Deportivo sorprendía con una desconcertante noticia: “La Oficina de Atención al Jugador desaparece tras la marcha de Echevarría (…) A la espera de que el club decida cómo reconducir la situación, será Juan José Castillo quien vele por el bienestar de plantilla y cuerpo técnico, con ayuda del joven Pau, que se incorporó a filas justo antes del adiós de Echevarría”. Resumiendo, que esa función tan absolutamente imprescindible que había desempeñado con tanto éxito el cuñado del presidente, ahora la podía desarrollar cualquiera, por ejemplo el empleado de nivel B Juan José Castillo junior, herencia arrinconada de Sandro Rosell, con la ayuda de un becario, lo que demuestra la relevancia del cargo. Cualquiera podía ocuparse de esa función.

Exhibicionismo itinerante
Ya una vez fuera del club, Alejandro Echevarría inició su peregrinación exhibicionista itinerante. Se trataba de demostrar que, aunque ya no estuviera, seguía presente. El 12 de noviembre se dejaba ver junto a su amigo Eto´o en el palco del Vicente Calderón presenciando el España-Eslovaquia. Mientras al socio de De Val se le vetaba el acceso al palco del Camp Nou por “incómodo”, el cuñado dimitido del presidente seguía jugando a hacer vida de directivo. ¿Representaba en Madrid al Barça? ¿Representaba a Eto´o? ¿Representaba a la Federación Española o quizá a la eslovaca? ¿O únicamente representaba a su cuñado? Sólo sabemos que estaba allí. La transparencia no daba para más.
No parecía  dispuesto a esconderse. Se le veía entrar y salir de las oficinas y de los vestuarios como Pedro por su casa, asistía a la rueda de prensa de Gabri en las instalaciones del club para rechazar una oferta del West Ham o se dejaba ver por el hotel ocupado por el Barcelona en Valencia. Sobre el tema apuntaba e-noticies.com: “Teniendo en cuenta que no ocupa, oficialmente, cargo en el club, tiene una difícil explicación que el Barça permita a personas ajenas a la expedición oficial perturbar el descanso de los futbolistas poco antes de un partido tan importante como el de ayer”. Acto seguido se iría a Milán con Laporta al homenaje a Albertini, y a Nigeria, con Eto´o, para asistir a la entrega del Balón de Oro africano. Y luego al Mundial de Alemania. Un año después, ya con Ramón Calderón en la presidencia del Real Madrid, acudía al Madrid-Barça 06-07 como invitado especial de la directiva blanca. No cabe duda de que Alejandro Echevarría supo cultivar sus relaciones y aprovechar su tiempo en el Barça.

Un dimitido que sigue al pie del cañón
El 23 de abril de 2006 Sport desvelaba que “Echevarría sigue asesorando al Barça en seguridad (…) Esta misma semana se reunió con los responsables de El Prat y con miembros de los cuerpos de seguridad para planificar el dispositivo en caso de que el Barça gane la liga en Sevilla. Echevarría estuvo acompañado de Elías Frade, máximo responsable de la seguridad del club”. Y el 8 de mayo podía leerse en El Periódico: “Echevarría controló toda la rúa (…) Ayer quedó demostrado que el cuñado sigue manejando los hilos de la actual junta. Echevarría, que caminaba ante el bus de los jugadores, se encargó de organizar toda la seguridad de la rúa”. “No sé decirle por qué está ahí”, respondió Ferran Soriano al ser preguntado en RAC 1 por su presencia. Eso sólo lo sabía el propio interesado y su cuñado.
Echevarría, que sabía que nadie iba a atreverse a cuestionarle, coordinó la celebración de la rúa y el resto de la fiesta del Barça campeón de liga 2005-06 sin esconderse de nadie. E-noticies.com informaba de que “el cuñado del presidente Joan Laporta estuvo al pie del cañón anoche en el Camp Nou, móvil en mano, para que todo saliera como se esperaba. Echevarría llegó el lunes a París para coordinar todo el dispositivo de seguridad del club y el martes a media tarde volvió a Barcelona”. Y Jordi Juan, subdirector de La Vanguardia con pase en el palco del Camp Nou, según denunciaba Emilio Pérez de Rozas, aportaba su dosis de incienso el 19 de mayo, tras la victoria de París: “Hay que acordarse de Alejandro Echevarría, cuya labor no ha sido suficientemente valorada”.
Era para valorarla porque lo cierto es que no paraba. El 23 de junio informaba Sport: “Importante representación blaugrana en la jornada del Mundial. Txiki Begiristain, director técnico, Albert Perrín, directivo, y Alejandro Echevarría, ex directivo responsable de la Oficina de Atención al Jugador, acudieron ayer a Dortmund para presenciar ‘in situ’ el Brasil-Japón”. Y todo de forma altruista y desinteresada.

No quieren que vuelva
Y llegaron las elecciones de 2006 que no quiso organizar Laporta y que tuvieron que ser convocadas por mandato judicial. Se calibró seriamente la posibilidad del retorno del cuñado por la puerta grande. Pero José Luís Carazo le daba carpetazo al tema en el Sport del 5 de agosto: “Ahora todos los miembros de la candidatura de Laporta valoran el trabajo de Echevarría, pero tiran la piedra y esconden la mano al no apoyar por unanimidad su inclusión en la candidatura por miedo a un eventual rechazo por parte de la masa social”. Sorprendía la información después de leer el artículo de Perrín y de escuchar a Laporta convenciéndonos de la unanimidad total de la junta en torno a su cuñado. Pero lo cierto es que esta vez Laporta no se atrevió a abrirle las puertas del Camp Nou oficialmente. Ese mismo día Radio Barcelona desvelaba que “el jueves se reunieron 15 de los 17 miembros de la candidatura de Laporta (faltaron Vives Fierro y Castro) para hablar de la posible vuelta de Echevarría. Se mostraron abiertamente a favor Boix, Perrin, Godall y Castro, que había delegado en Jame Ferrer; Ingla y Rovira no se pronunciaron y Soriano sugirió que el retorno, defendido por Laporta, se produjera tras las elecciones”. O sea, por la puerta de atrás, como en el anterior mandato. Soriano, como jefe de campaña, no deseaba que nada enturbiara lo que tenía que ser un nuevo éxito de su gestión en forma de paseo triunfal de su candidatura. Pero el tema estaba en la calle. Incluso el capitán, Carles Puyol, tratado con exquisito mimo tanto por Echevarría como por la tesorería del club, se mojaba públicamente expresando su deseo de la vuelta de su amigo ex directivo. Sin embargo, el 21 de julio de 2006 Emilio Pérez de Rozas se mostraba expeditivo en El Periódico: “Lo de que vuelve Echevarría no se lo cree ni su propio hermano, que lo va contando por ahí”
De cualquier forma, habría que valorar como un fracaso que después de tantas declaraciones lacrimógenas echando de menos al directivo dimitido, la junta no fuera capaz de dar con un sustituto para algo tan sencillo y sugestivo como hacerle la vida más agradable a los jugadores con presupuesto a cuenta del club.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Alejandro Echevarría, el cuñadísimo (IX)

Eto´o se mete en un charco / Las JERC y el franquismoCataluña y los catalanesNo se había idoEn contra de los gobiernos sin libertad / Por fin se da de baja / Los cuñados se distancian



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