2012-09-12 18:09 FC Barcelona Por: Administrador

Alfonso, un mercenario que no se enteró de nada de su paso por el Barça



No parece Alfonso Pérez ser agradecido a quien le ha dado de comer a cambio de bien poco por su parte. Es bueno repasar la historia y recordar que este capricho de Joan Gaspart pagado a precio de oro al Betis vistió dos años de blaugrana, jugó 37 partidos y marcó cinco goles. Ese es su bagaje en el club blaugrana. Poco para la astronómica cifra que llegó a cobrar cuando ya estaba en el declive de su carrera y su fútbol no estaba al nivel del Barça. Precisamente por jugadores como él vivió el Barça la época más gris de su historia bajo el mandato de Gaspart.

Antes, de jovencito, había sido compañero de Pep Guardiola en la consecución de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona y luego en la selección. Dice ahora en twitter el personaje que da nombre al campo de fútbol del Getafe: "Decepcionantes declaraciones de Guardiola, con lo que él a significado como jugador y entrenador del futbol Español. ¿Se alegrará de los éxitos de la Selección? Ya tengo mis dudas. Decepción total".



Decepción total es la que se ha llevado el barcelonismo con él. Antes como jugador, ahora como enemigo de la libertad de expresión. Pep Guardiola tiene todo el derecho a expresar con sinceridad sus sentimientos patrios catalanes como lo tiene él para españolear con su bandera. Tan justa es una cosa como otra.

Y hablando de dudas, las que tiene él sobre Guardiola, bueno sería recordar las dudas que dejó su paso por el Barcelona, por ejemplo cuando al mejor estilo mercenario aseguró poco después de presentarse que "desde pequeñito mi equipo ha sido siempre el Barça". Era una manera de engañar al socio para metérselo en el bolsillo tras su pasado blanco. Luego, de cara a la galería también, decidió dejar de utilizar las botas blancas que eran habituales en él para cambiarlas por otras doradas como deferencia a la masa social barcelonista. Pero Alfonso no engañó a nadie. Decepcionó entonces como jugador y decepciona ahora mostrando una instransigencia absurda ante la opción de cada uno de expresar lo que le venga en gana dentro de los cauces de la educación.

Alfonso Pérez estuvo dos años en el Barça, pero no entendió nada. Y ahora vuelve a ejercer de madridista. Un madridista que fue feliz fichando por el Barça.




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