2014-04-09 17:04 Real Madrid Por: Administrador

Ancelotti tuvo la solución en el banquillo



Albert García

Las bajas eran importantes, Cristiano Ronaldo estaba en cuerpo y alma pero no en físico sobre el terrerno de juego alemán, el Borussia Dortmund había encontrado la manera de hacer daño cerrando las salidas de balón de Xabi Alonso quien apenas podía recibir, Modric estaba de interior avanzado y participaba poco e Illarramendi era intrascendente. La salida de balón era cosa de Pepe y Sergio Ramos, ya que Coentrao no es Marcelo y Carvajal estaba sujeto.



Los robos y las transiciones de los de Dortmund se continuaban una tras otra y Ancelotti actuó en dos momentos. El primer momento fue tras el descanso que decidió dejar a Illarramendi en el banquillo y sacar a Isco para que desde el manejo de control hiciese posesiones más largas para el Real Madrid. El malagueño ya jugó en Dortmund el año pasado con el Málaga y sabía el daño que le hace a este equipo que le mantengan la posesión, si no roban rápido se desgastan física y mentalmente. Primera victoria de Ancelotti. Aún así, el cambio no había matado las ansias de victoria de los alemanes pero sí que había conseguido que el Real Madrid estuviese más cerca del gol.

El otro cambio no lo entendió parte de la grada, Casemiro por Di María. El argentino tras errar un penalti había dado un bajón psicológico importante y no estaba rindiendo como otros días, además de su mermado estado físico tras perder varios quilos la semana anterior por unos problemas estomacales. Casemiro se asentó en el centro del campo y sirvió de ayuda para que Isco y Modric pudiesen combinar, cortó los ataques alemanes una y otra vez y le dio al conjunto de Ancelotti algo que siempre pide el míster italiano: Equilibrio.


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