2011-09-22 00:09 FC Barcelona Por: Administrador

¿Qué debe pasar para que le piten un penalty al Barça?



El Barça no tiene suerte con los penaltis y le cuesta mucho conseguir que los árbitros se decidan a señalarlos cuando se producen. Esta noche, en Valencia, se han producido dos derribos clamorosos a Messi. El árbitro prefirió mirar para otro lado. A unos se los señalan aunque sean fuera del área. A otros, como en el caso del Barça, se pide un parte médico facultativo para pitarlos.

Emery había estudiado muy bien el partido y consiguió maniatar al Barcelona en la primera mitad. Los goles de Abidal, en propia puerta, y Pablo Hernández dieron tranquilidad al juego de un equipo que, no lo olvidemos, se enfrentaba al campeón ostentando la condición de líder. El Barça no conseguía encontrar su ritmo de juego ni su lugar en el campo y, aunque Pedro consiguió a pase de Messi igualar el resultado un minuto después del autogol de Abidal, lo cierto es que el partido era trabado y los hombres de Guardiola no conseguían hacer su juego, apenas lograban enlazar tres pases seguidos y el reparto de la posesión de balón era muy igualado.



Tras el descanso, con el 2-1 adverso en el marcador, el Barça salió con otra cara. Villa, que entró por Pedro, proporcionó otro aire a la delantera y, sobre todo Adriano, que ocupó el puesto de Puyol, revolucionó por completo el juego en la segunda mitad. El brasileño se convirtió en el amo de la banda de derecha y por ahí nacieron los mejores momentos del partido para el Barcelona, que llegaba, llegaba y llegaba, pero no encontraba el acierto rematador para igualar el partido. Tuvo que ser el "dúo dinámico", Messi-Cesc, quien se encargara de neutralizar la ventaja local. Messi, que ya había asistido a Pedro en el primer gol, sirvió también en bandeja el tanto del empate a Cesc, que ya lleva cuatro goles en el campeonato liguero. Messi, por su parte, amplía su cuenta de asistencias de gol a cinco. Cinco goles, cinco asistencias en cuatro partidos. Cifras de crack.

Con el empate a dos, todavía con un cuarto de hora por delante, el Barça, lejos de conformarse, arremetió con furia sobre la puerta de Guaita buscando los tres puntos. Las acometidas no podían ser frenadas por un Valencia, que defendía con once hombres, y Cesc y Messi tuvieron el gol en sus botas en los últimos compases del partido. Fue en esta fase cuando Messi fue derribado dentro del área por segunda vez en el partido sin castigo para el infractor. Y luego hablan de villarato.

El empate final, de cualquier forma, contenta a todos. Al campeón y al líder. No es lo mismo un punto en Santander que en Valencia. Y no es lo mismo empatar como lo hizo el Barça que como hizo el Madrid.



 


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