2011-05-12 11:05 Real Madrid Por: Administrador

¡Que se besen, que se besen!



Lo que se ha visto sobre el césped del nuevo estadio del Levante es un atentado a la deportividad, a los principios fundamentales de la competitividad. Lo peor del tema es que hay terceros equipos afectados en la zona de la cola. Pero el tocar y tocar sin sentido del Barcelona mientras el levante esperaba atrás sin ninguna intención de hacerse con el balón ha llevado en los últimos compases del partido a una situación en la que se podía cantar a ambos contendientes aquello de "que se besen, que se besen".

El Barcelona, pues, será víctima de su conformismo y si por un lado este partido ha servido para confirmar definitivamente el Pichichi para Cristiano Ronaldo, el Barça ya no batirá el récord de puntos ni tampoco el de goles. Eso se lo tienen que agradecer los aficionados del Barcelona a su entrenador, que esta vez ha incumplido las normas más elementales de la competición. Ha sido una estafa en toda regla a los aficionados que pasaron por taquilla para ver un partido y no un simulacro y para los espectadores que lo vieron por TV a través de un canal de pago. La euforia del título no justifica este atentado al espectáculo.




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