2011-05-09 19:05 FC Barcelona Por: Administrador

Así se desmonta la teoría del villarato



Vade retro villarato

Alfredo Relaño, director del Diario As, ha formulado su 'Teoría general del Villarato'. Conviene empezar por su conclusión final: "Yo no soy victimista ni puedo serlo, porque no soy víctima. A mí no me arbitran. Yo cuento lo que veo y opino sobre lo que veo y no me inquieta que otros opinen distinto. Lo que me inquieta es que se sulfuren. Sólo se trata de que gane el mejor, pero que gane sin ayudas". Al director de AS no le arbitran y él cuenta lo que ve. Pero de un tiempo a esta parte, sólo distingue un color. A él no le inquieta que otros opinen distinto, pero sí le inquieta que se sulfuren, quizá porque los desencantados acaban por no comprar el periódico. Alfredo Relaño, uno de los mejores periodistas de este país durante años, se ha visto obligado a contestar a un artículo del año 2002. Lo ha hecho porque la "peña" se puso levantisca y pedía explicaciones. Las pedía después de cotejar que hay socavones en su teoría del villarato, al comprobar que Relaño ahora defiende esto, cuando resulta que años atrás defendía esto. La hemeroteca, cruel con el periodismo y no sólo con el director del Diario As (quien esté libre de pecado que tire la primera piedra) ha armado cierto revuelo y también ha sulfurado, porque dos artículos tan opuestos revelan que, o Alfredo Relaño les contó medias verdades a sus lectores hace nueve años, o lo está haciendo ahora. Y esa desazón, viniendo de un número uno del periodismo, no sólo inquieta, sino que sulfura.

El personal demandó explicaciones a Relaño acerca de sus contradicciones. Por ese concepto, el director de As tuvo la valentía (otros no la encontrarían ni debajo de la cama) de contestar. De mojarse, casi empaparse, con un mastodóntico artículo dedicado a defender su tesis, punto por punto y coma por coma. Así que, a través de su blog de opinión, Relaño formula la "Teoría General del Villarato", un manual de instrucciones sobre qué significa y cómo funciona la criatura. El nombre del artículo evoca aquellos plomizos libros de texto de las asignaturas "maría", pero está escrito de manera impecable, como es norma habitual en el director de As. Pero si las formas del texto son brillantes, el fondo provoca estupefacción. Alfredo Relaño explica, con profusión y brillante narrativa, que su villarato es aplicable a muchos conceptos, porque villarato es casi todo: Es la Federación, es Ángel María Villar, es Clemente, es Sánchez Arminio, es Laporta, es Gaspart, es Platini, es la UEFA y es todo aquello que el director de As estime oportuno.

Sostiene Don Alfredo lo siguiente: "(...) Vamos con el ‘villarato' y el Barça. Llevo cincuenta años siguiendo el fútbol español y no recuerdo casos de apoyo explícito tan sostenidos a un club, y si alguien me los puede aportar lo agradeceré". Oído cocina. Trataré de intentar aportar mi granito de arena para satisfacer a Relaño. Entre recortes de periódico antiguos, (amarillentos, pero útiles), pude rescatar una publicación acerca del enorme apoyo sostenido hacia un equipo en concreto. Era el caso de unos periodistas que apoyaban al Real Madrid de manera incondicional, hace años, pero cobrando a final de mes. Iban a cobrar por su "apoyo" a una tienda de pianos. Aquello se conoció en esa época como "fondo de reptiles". De ese apoyo existe una prueba documental, esta carta de Raimundo Saporta, la mano derecha de Don Santiago Bernabéu. Claro que se recuerdan casos de apoyos explícitos y sostenidos a un club. Un "apoyo" de los de periodistas.

Sigue Relaño explicando su ‘Teoría General del Villarato': "Florentino Pérez, que por entonces creía controlarlo aún todo y ya no controlaba nada, apoyó a Gerardo González (..)". Rogaría a Don Alfredo que, con su habitual franqueza, especificara acerca de qué era, exactamente, lo que Florentino Pérez creía tener 'controlado'. Sería interesante. Más de Don Alfredo: "Bueno, pues Villar es vicepresidente de la UEFA, además de presidente de la comisión de designación de árbitros, dato que en España, para mi sorpresa, mucha gente desconoce y menos gente aún valora. También están en la UEFA Gaspart (...) y hasta Laporta, en el llamado Consejo Estratégico del Fútbol Profesional., cargo que no sé, dicho sea de paso, si sigue cuidando (....) El Madrid no tiene a nadie ahí por ningún lado. Lo más parecido al Madrid que hay es Hierro, que salió de mala manera del club". Houston, tenemos un problema. 'La Teoría General del Villarato' detecta que hubo un tiempo donde Florentino Pérez creía controlarlo aún todo y resultó que no, que ahora el Madrid "no tiene a nadie ahí, por ningún lado". Pero no siempre fue así.

De hecho, el Real Madrid siempre tuvo a alguien ahí, por algún lado. Y los tuvo durante casi un siglo. ¿Qué personas han dirigido el Colegio Nacional de Árbitros a lo largo de toda la historia? ¿Qué filiación y qué nexo común había entre la mayoría de los presidentes del Colegio Nacional de Árbitros y el Real Madrid? Hace tiempo, gracias a la inestimable ayuda del historiador Bernardo Salazar, publiqué en Eurosport una relación acerca de los presidentes del colectivo arbitral en diferentes épocas. El Real Madrid no ganó sus títulos por ese informe, pero sí pude probar, comprobar y establecer una relación de dirigentes que, por uno u otro motivo, llegaron al cargo después de ser socios, presidentes, jugadores o entrenadores del conjunto madridista. Un informe detallado, que refleja de manera cómo eran las estructuras del fútbol del pasado. Porque el Madrid, como bien sabe Don Alfredo Relaño, "siempre tuvo a alguien ahí". Un artículo que pongo a disposición de cualquiera que tenga interés por comprender cómo era la situación cuando el Madrid tenía a "alguien ahí".

Volviendo a la 'Teoría General del Villarato', existen demasiados cabos sueltos. Ahí van: Si el Barça tiene hilo directo e influencia con la RFEF ¿cómo es posible que el Real Madrid levantara este año la Copa del Rey, el único trofeo que organiza Villar? Dos, si el Barcelona tiene todo ese poder en la Federación ¿por qué no recordar también que el propio Ángel María Villar quiso fichar para su Junta a Florentino? ¿No lo recuerda Don Alfredo? Sería raro, porque así lo contó el Diario As. Tres, dice que el Barça goza de privilegios y componendas federativas ¿pero quién ha sido premiado con la Insignia de Oro y Brillantes de la RFEF? Pues el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. ¿Dónde se puede leer esa noticia? Faltaría más, en este enlace del Diario As. ¿De verdad que Villar quiere castigar al hombre que impone esa insignia?

Remata Relaño: "No culpo al Barça, no se engañen. El Barça no hace más que estar en los sitios en los que hay que estar, hacer lo que el Madrid siempre hizo (...) Pero el hecho es ése: hay ‘villarato' y hay ‘platinato' y las causas y las consecuencias están aquí expuestas". Hay Villarato y también, por el mismo precio, Platinato. Y las causas y las consecuencias, Don Alfredo, por supuesto que están expuestas. A la vista están después de leerle. Dice que no culpa al Barça por estar en los sitios en los que hay que estar. ¿No es un contrasentido escribir decenas de artículos sobre el Villarato y años después bendecir que el Barça hace bien en ‘posicionarse' cerca del poder? La expresión "hacer lo que el Madrid siempre hizo" resulta espectacular en la pluma de Don Alfredo. No sólo es que le parezca bien que un club como el Barcelona, según él, haya decantado el flujo de poder hacia su equipo, sino que asume que, al fin y al cabo, el Madrid siempre lo hizo. Tengo la firme esperanza de que el Diario As no funcione tal y como funciona el villarato según Relaño. Si fuera así, sus periodistas serían meros satélites condenados a pasar los años orbitando sobre su director, para lavarle los pies con agua de rosas, en base a conseguir ascensos, influencia y poder. Quiero pensar que eso no es así.

En su última 'Teoría General del Villarato', el director del Diario As se desmarca de cualquier conspiración carbonaria o judeo-masónica para favorecer al Barcelona, pero sí pone énfasis en señalar que los árbitros tienen jefes y que, como todo empleado, saben cómo dirigir los partidos para contentar a sus dirigentes y poder escalar hacia una carrera profesional mucho más confortable: "(..) Los árbitros son hombres, en fin. Hombres sobre cuya carrera profesional deciden otros. Deciden los servidores del ‘villarato', sus jefes, puestos ahí por Villar. Ellos deciden quién es internacional o no, quién merece bicocas muy bien pagadas como ir a arbitrar unos mesecitos a Japón, o a dar un cursillo de árbitros a Catar. O a quién se le escucha a la hora de recomendar a tal coleguilla del terruño, que viene bien y promete (...) Los que llegan más arriba no son los árbitros que menos fallan, sino los que cuando fallan, lo hacen como viene ‘al sistema'". Una vez leída y procesada, que no compartida, la reflexión de Relaño invita a pensar que los árbitros son hombres, que como hombres tienen jefes y que como no quieren desagradar a los jefes, hacen lo que más le conviene a su jefe. Un planteamiento brillante, sin duda, pero que también podría aplicarse al periodismo. O por ejemplo, al Diario As. Sus redactores son profesionales de la información, pero también son hombres, y también, como hombres, tienen jefes. En este caso, un jefe, Alfredo Relaño. Y como no quieren desagradar al jefe, a Relaño, todo huele a villarato.

Porque si Villar decide quién merece bicocas bien pagadas, quién es internacional y quién va a dar un cursillo a Catar, Relaño decide qué director adjunto gana una fortuna, quién se ocupa de la sección del Atlético de Madrid y quién no. O a quién se le escucha recomendar a un becario del terruño, que viene bien y promete. Eso, por supuesto, no menoscaba, ni un ápice, la independencia de los periodistas de As. Así que, si nadie puede dudar de la profesionalidad de los empleados del señor Relaño, yo creo que nadie debería permitirse el lujo de sospechar sobre la integridad de los árbitros del señor Villar. Resulta difícil de digerir la teoría de Relaño sobre los árbitros. Si fuera verdad que, como apunta Relaño, "los que llegan más arriba no son los que menos se equivocan, sino que son los que cuando fallan, lo hacen como viene al sistema", también podría inferirse que los periodistas de Relaño que llegan más arriba no son los que menos se equivocan, sino los que cuando fallan, lo hacen como viene al 'sistema'.

En cualquier caso, llama poderosamente la atención esa frase de Alfredo Relaño referente a "lo que el Madrid siempre hizo". Aquí dos preguntas surgen a bote pronto: ¿No es un tanto raro que el Diario As nunca haya dedicado tanto espacio a contar a sus lectores la verdad de lo que, según Relaño, el Madrid siempre hizo? y ¿por qué extraña razón periodística se pone el acento en contar el presunto flujo de poder del Barça en Europa y se pasa de puntillas sobre 'lo que el Madrid siempre hizo' como sostiene Relaño? Otra duda sobre la 'Teoría General del Villarato', a vuelapluma: Si el Barça extiende sus tentáculos sobre la UEFA y tiene tanta mano como dice Relaño en la última década ¿por qué el Real Madrid ha ganado tantas Copas de Europa como el Barça durante ese tiempo? Esto habría que explicarlo con urgencia, porque de lo contrario, no se entiende. Por cierto, ¿cómo esos árbitros, que son hombre, que tienen jefe y que siempre se equivocan favoreciendo al sistema, pudieron permitir que el Inter de Milán eliminara el Barça el año pasado de la Copa de Europa? Algo huele a podrido en Dinamarca.

Otro párrafo de Relaño y su teoría: "Y que el argumento de que "el Madrid tenía antes esos favores" no va conmigo, pero en todo caso no viene a ser sino una aceptación implícita de la teoría del ‘villarato', que según eso se justificaría por la necesidad de compensar una injusticia histórica". Así están las cosas. El argumento de que el Madrid gozaba de esos favores no va con Relaño, pero cuando es el Barça el que recibe esos supuestos favores, la cosa sí va con él. Lo peor es que habla de aceptación implícita del villarato. ¿Cómo es exactamente esa película? ¿Hoy por ti y mañana por mí, pero si no me gusta, me quejo? Caramba con el villarato. Antes mandaba el Madrid en los despachos y ahora resulta que hay una alargada sombra del Barcelona. Sostiene Relaño que el argumento de que el Madrid tenía antes esos favores no va con él, pero dice que sería una "aceptación implícita" del villarato.

¿Aceptación implícita? Basta tirar de hemeroteca para encontrar "El Madrid y la leyenda arbitral", texto también firmado por Relaño. Su base era: "(...) Se supone que el Madrid debía purgar no sé qué abusos anteriores que no existieron. Cuantos más años pasan, más pienso que el Madrid ha perdido la batalla de la propaganda. Mientras se dedicó a construir el mejor club del Siglo XX, sus rivales directos construyeron en su contra una leyenda de favoritismo que aún hoy justifica algunas cosas. (...) El Madrid tiene ahora una televisión, en la que puede poner imágenes. Puede poner ahí las jugadas de unos y otros, las entradas que para unos valen amarilla o roja, y para otros, no. (...) Puede, de una vez, explicar que no debe nada a nadie". Es curioso comprobar que la misma persona que ahora defiende, a capa y espada, el villarato culé, se refiriese al Real Madrid usando el calificativo de "leyenda arbitral". Y no deja de tener su gracia que mientras que el Madrid "no debe nada a nadie", exista ahora la sensación, trasladada por As, de que el Barça tiene facturas por pagar. En cualquier caso, de lo único que no puede quejarse el Real Madrid en estos tiempos, es de tener televisión. Tiene la suya, la propia. Y además, el afecto de otras que no son suyas. Porque la teoría de arbitral de Relaño también puede aplicarse a la tele. Y en la tele también hay hombres y hay jefes. Y esos jefes, a menudo, pueden recibir llamadas de otros jefes.

Gracias a Dios, más allá del fútbol-ficción, está la realidad de los hechos. Ni el Real Madrid ganó sus Copas de Europa en los despachos, ni el Barça ha ganado las suyas gracias a árbitros que tienen jefes que les marcan el camino azulgrana. Porque el Real Madrid no fue el equipo del Régimen, sino que fue Franco el que se aprovechó del Real Madrid para travestir sus éxitos y adoptarlos, para predicar el franquismo fuera de nuestras fronteras. Y hoy, este Barça catalán, español y universal, es el equipo de Messi, Xavi e Iniesta, pero no es el equipo de Villar, ni el de Sánchez Arminio, ni el de Platini. Uno prefiere pensar que Relaño, de manera inconsciente, se ha dedicado a alimentar ese sentimiento de que "el Madrid ha perdido la batalla de la propaganda". Y quizá, imbuido por esa creencia personal de la necesidad de desagraviar al Real Madrid, se ha empeñado en nivelar la balanza de la propaganda con un arma de destrucción masiva para la competición, el villarato. Lo que no tiene un pase es comprobar que mientras se exculpa al Real Madrid de "no se qué abusos", sí se proclama cada dos por tres la cercanía del Barça a la Federación y también a la UEFA, generando dantescas teorías arbitrales.

El epitafio final de Don Alfredo dice así: "Añado que me gusta el fútbol y que esto no quiere decir que piense que todo esté manipulado, sólo influido. Que no se trata de conspiración de gente en torno a una mesa, sino de sutilezas". No hay conspiración, pero sí influencia. Según la teoría relañesca, el Real Madrid era el número uno de las influencias, pero ahora ha perdido ese lugar de privilegio en beneficio del Barça, que se sienta junto a los poderosos. Aquí, otra vez, vuelven a surgir las dudas, nunca satisfechas: ¿Hay pruebas de esto? ¿ayuda en algo toda esta sospecha arbitral? ¿no es un callejón sin salida que enfanga el fútbol? ¿hay villarato ahora pero no lo había entonces? ¿lo había antes? ¿lo hubo siempre? ¿el villarato se denuncia dependiendo de qué color sea la camiseta del equipo que tiene más influencia? Hasta que nadie aporte pruebas, el villarato enmascara un patrañato.

Parafraseando a Mourinho, la pregunta sería: ¿Por qué? Pues porque Don Alfredo Relaño, una bendición para el periodismo deportivo por su lucidez durante años, ha fabricado un monstruo mediático, un paquete-bomba que cualquier día le podría explotar en plena cara. El palabro (de innegable éxito popular) le ha venido como anillo al dedo, pero sólo le ha servido para realizar un apasionante viaje hacia ninguna parte. Es comprensible que Relaño, un maestro, se signifique de manera leve con los errores del Real Madrid, el equipo de la gran mayoría de sus suscriptores. Lo que no es de recibo es que enfangue las victorias del Barça, al que reconoce el buen juego pero siempre pone el 'pero' arbitral, su villarato. Su teoría siempre ha estado muy lejos de la verdad, pero siempre ha estado cerca del ideario de una mayoría de sus lectores, los que compran As para leer las bondades del Real Madrid. Relaño, quiero pensar que sin querer, creyó haber encontrado la piedra filosofal mediática; pero en su lugar, ha justificado los fracasos deportivos e institucionales de un equipo concreto, edulcorando la realidad. Su invento ha sido un placebo para la frustración de miles de seguidores acostumbrados a ganar siempre, y que, cuando han perdido, han encontrado un refugio donde poder protegerse de la realidad. Una realidad simple, sin trampa ni cartón, que el Barça, en este momento, es el mejor. Como antes lo era el Real Madrid.

Pese a los esfuerzos de Alfredo Relaño, uno cree que esta 'Teoría General del Villarato' es una tragedia para el periodismo. No para el periodismo rosa, de tertulia de barra de bar, que está de moda, sino para el que persigue la verdad. Y además, es un invento que está haciendo un daño irreparable, porque aumenta el nivel de crispación en los estadios y siembra la semilla del odio entre algunas aficiones que, engañadas, descargan su ira contra el rival en nombre del villarato que no existe. De paso, la palabreja daña la reputación de nuestro fútbol y el de la selección española (¿hubo villarato en la Eurocopa? ¿y en el Mundial?). El caso es que nadie ha sido capaz de aportar, hasta la fecha, ni una sola prueba de que Villar, Sánchez Arminio o Platini estén al servicio o actúen al dictado de los intereses del Fútbol Club Barcelona. Y hasta que nadie demuestre lo contrario, en cuyo caso rectificaría de inmediato, ‘La Teoría General del Villarato' es propaganda madridista primero y pornografía intelectual después.

Desde mi más sincera admiración a Alfredo Relaño, le rogaría que no insista más con la 'Teoría General del Villarato'. Muchos estaríamos encantados de que abandonara ese camino, porque de seguir insistiendo con el villarato, acabaríamos dejando de saborear sus estupendos artículos. Y después de años haciéndolo, sería muy complicado dejar de leer a alguien que, como en el caso de Santi Segurola, escribe de maravilla y es una referencia para miles de personas. Así que se lo pido por favor, Don Alfredo: Vade retro villarato.

Rubén Uría / Eurosport




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