2011-05-26 18:05 FC Barcelona Por: Administrador

¿Será Di Stéfano la próxima víctima?



Porque Mou no se detiene ante nada ni ante nadie. Si se atreve con la UEFA, la Federación y el Barça, no iba a temblarle el pulso para pasar por la guillotina a un superior, el director general de su empresa. Ahora se queda sin superiores. Sólo uno, precisamente el ser superior. Por tanto, las recientes opiniones vertidas por Di Stéfano en dirección contraria a la que marca su catecismo acabarán recibiendo su castigo. Porque en el reino de Mourinho no caben las disidencias. O estás con él o estás contra él.                                    



El mismo que es capaz de sembrar la duda sobre los éxitos de los demás cuando su palmarés está bajo sospecha, no se detendrá ante quien se atreva a cuestionar su autoridad absoluta. Porque Mourinho sólo quiere a su alrededor karankas dispuestos a venerarle orando de rodillas ante él.

Y con Valdano se van los últimos restos de señorío y educación que le quedaban al Real Madrid. El propio Valdano reconoció en su salida que intentó cambiar ruido por palabras, pero acabó rindiéndose ante el triunfo de la sinrazón. Ahora el valor del Real Madrid se medirá por los decibelios que emplee desde el banquillo su jefe absoluto. El señorío y la educación dejarán paso al photoshop, a las denuncias, a las quejas, a los llantos, a las provocaciones, al mal perder…¡Al mal rollo con todo el mundo! Porque Mourinho, atacado por una preocupante paranoia, ve enemigos por todas partes. Incluso en su casa. Valdano no recitaba sus poesías y había que eliminarlo. Así es Mourinho, un tipo rencoroso. Sobre todo, rencoroso.

Qué pena de Real Madrid. El futuro asusta, pero no por sus excelencias en el terreno de juego. Mourinho se ha hecho fuerte y ha convertido la santa Casa Blanca en su cortijo particular. Al final habrá que darle la razón a aquellos que sostienen que Mourinho es un hombre de palabra y fiel a aquello que un día dijo desde el balcón de la Generalitat: “Hoy, mañana y siempre, con el Barça en el corazón”. Da la sensación de que Mourinho es un submarino infiltrado en las líneas del enemigo blanco con el objetivo de destruirlo. Y si no es así, lo parece. El Real Madrid va camino de su propia autodestrucción y no tardaremos mucho en ver a Florentino huyendo de nuevo en globo. Al tiempo.



Y todo gracias a Mourinho.


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