2013-01-31 16:01 FC Barcelona Por: Administrador

¡Así, así, así empata el Madrid!



Una mano de Carvalho intencionada que debió costarle la expulsión, pero que no se pitó. El gol del Madrid nace de un corner que sólo vio el árbitro. Essien pisa premeditadamente a Alba y no obtiene el correspondiente castigo. Cortan un contragolpe del Barça que dejaba a Messi solo delante del portero por un fuera de juego que jamás existió. Cristiano Ronaldo le da una patada a Alves por la espalda y no ve la tarjeta que le hubiera dejado fuera del partido de vuelta. Arbeloa y Xabi Alonso reparten coces indiscriminadas a lo largo de los 90 minutos sin recibir sanción. Y Mourinho, desde el banquillo, protestándolo todo de forma ostentosa y demostrando que el reglamento que sirve para expulsar a todos los demás entrenadores no rige con él.

Así gana el Madrid. Echando mano del jugador número 12. Así puede conseguir proezas como la de ayer, empatar en su propio feudo ante el campeón. Clos Gómez ni se dignó a interesarse por Piqué cuando vio el mecherazo que impactó sobre él. Porque lo vio y lo reflejó en el acta. Clos Gómez fue el árbitro perfecto para Mourinho, al estilo de su amigo Olegario Benquerença, el del atraco más grande que se recuerda en la historia de la Champions... a favor de Mourinho, claro está. Por eso no está en su lista negra. Clos Gómez, que sí lo estaba, al menos cuando le sacó un papel con 13 errores en un Madrid-Sevilla, seguro que vuelve a estar entre los árbitros amigos después de su actuación de ayer. Lo permitió todo al Madrid. Todos sabíamos cómo iban a jugar los blancos: faltas constantes, pequeños pecados veniales, pero suficientes para cortar el juego del Barça rompiéndole el ritmo. Un plantillazo por aquí, un pisotón por allí, un empujón ahora... Y Clos Gómez fue cómplice de esta clara infracción permanente del reglamento. Dejó hacer y tuvo la desfachatez de castigar con el mismo número de tarjetas las 19 faltas que señaló al Madrid que las 5 que le pitó al Barça. Aunque viendo las imágenes, el Madrid cometió bastantes faltas más de las que constan en la estadística. pero el colegiado no estaba por la labor de señalarlas.



Clos Gómez se equivocó gravemente y tuvo una influencia decisiva en el marcador. En el marcador de ayer en el Bernabéu y en el marcador del Camp Nou dentro de un mes. Porque responsabilidad suya es que Cristiano Ronaldo juegue la vuelta. Que le envíen un jamón, es lo menos que puede hacer el Real Madrid para premiar tanto favor.


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