2014-02-27 18:02 Real Madrid Por: Administrador

Así gana el Madrid: sin penaltis, sin expulsados y sin teatro



Carlos Muñiz

El Real Madrid cerró muchas bocas en Gelsenkirchen. Ganó imponiendo su fútbol, su calidad, su superioridad como bloque y la excelencia de sus individualidades. Fútbol moderno, profundo y espectacular. Lo de los pasecitos inútiles esperando la expulsión de un contrario o el penalti providencial queda para otros, que necesitan de esos recursos, y del teatro, para seguir la estela del mejor equipo de Europa.



Alemania, Europa, el mundo entero asistió con asombro a la nueva exhibición del Real Madrid, que presenta su candidatura con fundamento para conseguir este año la Champions League porque nadie, nadie en Europa, ni el Bayern, practica un fútbol tan exquisito. Este Real Madrid no crea peligro, crea goles. No pierde el tiempo aburriendo a las ovejas en el centro del campo. Busca a sus puntas para que rematen a gol constantemente. Sin pérdidas de tiempo. Porque en el Real Madrid hay prisas, el reloj corre y si pueden ser seis, mejor que cinco.

El triunfo del Real Madrid en Alemania no sólo sirve para reafirmar a sus jugadores y cuerpo técnico en su autoestima, también ha contribuido a añadir un gramo más de preocupación en los rivales, especialmente el Barcelona, que ya se ha visto superado en la Liga y que, inmerso en sus problemas internos, que son muchos, está en su derecho de temerse lo peor en la final de la Copa del Rey. Y lo peor podría ser, por ejemplo, que se llevara una manita de goles. Ahora o nunca. El cambio de ciclo merece un resultado contundente en la final de Copa para que no queden dudas.


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