2012-10-02 23:10 Real Madrid Por: Administrador

Así se ha puesto el Barça a 8 puntos del Madrid



Escándalos en toda regla que, de no haberse producido habrían hecho que hoy el Atlético de Madrid (sí, el Atleti) fuese líder de la Liga y que el Madrid estuviese a un partido del Barça en la clasificación. Los culés deberían tener como mínimo cinco puntos menos de los que tienen, tal y como refleja 'EcoDiario'. Pero, como otras temporadas, aquí no pasará nada. Tampoco podrá quejarse nadie a riesgo de ser tachado de llorón. 

Repasemos los "fallos" de los colegiados. Dos partidos han sido sobre todo los cruciales para construir la ventaja que hoy tiene el equipo blaugrana en el campeonato liguero: Osasuna y Sevilla. Lo de Pamplona fue bochornoso, con un árbitro que incluso tuvo su implicación física en los hechos que propiciaron las ayudas. Muniz Fernández obstaculizó a Puñal en la jugada del empate del Barça en el segundo tiempo. Después, hubo dos fueras de juego (uno de ellos, flagrante) y el balón terminó en la red. Por protestar todo lo descrito anteriormente, el propio Puñal fue expulsado. 



Así pues, un Barcelona que no estaba haciendo gran cosa en Pamplona empata en fuera de juego y su equipo rival se queda con un hombre menos. ¿Desenlace? El partido cayó por su propio peso del lado visitante y Messi acabó haciendo el segundo. Así, sí.

Cuatro fallos graves de Mateu en Sevilla

Lo de Mateu Lahoz en Sevilla, árbitro del que en Barcelona despotrican por decir que es el favorito de Mourinho, ha sido también sangrante. Un colegiado se puede equivocar una vez, pero errores tan graves, tan continuados y tan de bulto son incomprensibles. Tal y como relata 'EcoDiario', el encuentro comenzó a irse de las manos para él cuando no expulsó a Busquets por un pisotón a Cicinho en la segunda parte. Después sí lo haría con Medel en su acción con Cesc, en el que el jugador azulgrana exagera muchísimo. Recordemos que hace tres temporadas, el mismo Mateu no aplicó la misma decisión cuando fue Touré Yayá el agresor sobre Javi Martínez en un Barça-Athletic.



Para colmo, la jugada del gol del empate de Cesc viene precedida por mano de Thiago, que tampoco ven los colegiados. ¡Ah! Y para entonces, Míchel ya estaba también en los vestuarios por protestar. Una sangría a los locales en toda regla.

Se comprende que un árbitro puede equivocarse en alguna decisión dudosa o complicada de interpretar, pero estos fallos de bandera tan seguidos no son normales. Parece que los días del Villarato más recalcitrante se acercan y lo hacen en un momento en el que más teme el barcelonismo la consumación del cambio de ciclo en favor del Madrid. Qué casualidad. ¿Es que viene bien que el Barça siga ganando? Preparémonos para una temporada larga y complicada.


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