2016-04-28 17:04 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça no descarta declarar transferible a Busquets



La actitud que está mostrando Sergio Busquets en las últimas semanas, con constantes referencias públicas a la renovación de su contrato,  ha generado un profundo disgusto entre la directiva del FC Barcelona. Busquets firmó hace ahora 14 meses un contrato con vigencia de cuatro años que no expira hasta el 30 de junio de 2019. Fue un acuerdo difícil que precisó de muchas horas de negociación para complacer las exigencias del jugador en todos los flecos del contrato. Apenas 14 meses después de la firma de ese contrato y con tres años de vigencia por delante, Sergio Busquets no pierde la oportunidad para reclamar públicamente un "arreglo" en las condiciones de su contrato, por entender que ha quedado desfasado y que debería cobrar más. La actitud del jugador ha sido entendida en la zona noble del Camp Nou como una demostración de informalidad de alguien que no da valor a su palabra y que firma un contrato sin la intención de cumplirlo. Aún así, Bartomeu se comprometió con Busquets a volver a revisar su contrato para buscar la manera de mejorarlo, pero le pidió tiempo y le emplazó al término de la temporada, ya sin competición por medio para negociar. El hecho de que Busquets y su entorno hayan aprovechado cualquier circunstancia para reclamar públicamente la mejora del contrato, recurriendo incluso a la amenaza velada de que "sólo mi mujer y Pep Guardiola podrian convencerme para dejar el Barça", ha sentado muy mal entre la directiva, en donde ya existía buena predisposición para mejorar las cantidades de su contrato a raíz del anuncio del aumento espectacular que el club está a punto de firmar con Neymar. Lo que menos ha gustado es que Busquets haya sacado a relucir el tema en los medios de comunicación reclamando una mejora que el club no está obligado a contemplar porque ya existe un contrato con la firma del jugador en el que entre otras cosas se especifica que su cláusula de rescisión es de 175 millones de euros. O, lo que es lo mismo, a malas: o cumple el contrato en las condiciones actuales o pone el dinero y puede irse donde quiera. En el club tienen muy claro que si se presenta alguien con una oferta interesante, por encima de los 50 millones de euros, le abrirán la puerta a Busquets, que no es, ni mucho menos, uno de los pocos intransferibles de la plantilla. El único problema es que llegue la oferta. Con el dinero que dejara Busquets el club podría afrontar las mejoras de contrato de la larga lista de espera de la plantilla para conseguir más dinero.

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