2017-03-07 12:03 Real Madrid Por: Administrador

"Bienvenidos, cabrones": Primera parte de la encerrona napolitana



Carlos Muñiz El Real Madrid está avisado. Hasta el propio Pepe Reina advirtió a Dani Carvajal de que el Real Madrid lo pasaría mal en Nápoles. Con argumentos futbolísticos va a ser difícil, por no decir imposible, que el Nápoles le dé la vuelta a la eliminatoria y apee de la Champions League al actual campeón. Quizá por eso, los tifosi napolitanos han optado por pasar a la acción buscando en cuestiones extradeportivas la desestabilización de los jugadores del Real Madrid. Lo que menos preocupa a los jugadores blancos es el llamado "infierno del San Paolo", dado que el público está muy alejado del césped, separado por la pista de atletismo, aunque sí genera angustia la posibilidad de que se lance bengalas sobre el terreno de juego y que pueda producirse cualquier accidente. También preocupa la llegada y salida del autocar del Real Madrid, que corre el riesgo de ser apedreado, como ya sucediera en 1987. La encerrona al Real Madrid se empezó a fraguar en la misma llegada de la expedición blanca a Nápoles. Los jugadores partieron del aeropuerto a su hotel de concentración en Castellammare di Stabia, a 40 kilómetros de Nápoles -cuanto más lejos, mejor- y a su llegada pudieron leer una gran pancarta instalada en el puente de entrada a la ciudad: "Bienvenidos cabrones". Luego, por la noche casi 200 tifosi se reunieron en las inmediaciones del hotel de concentración del Real Madrid haciendo sonar los cláxones y protagonizando una cacerola con el fin de perturbar el descanso de los hombres de Zidane. La concentración tiene para esta tarde una segunda sesión prevista para acabar de amedrentar a la expedición blanca privándoles de la siesta. El ambiente está muy caldeado y el club ha decidido abrir las puertas del estadio de San Paolo a las tres de la tarde para que los fanáticos y radicales del Nápoles puedan dar rienda suelta a toda su agresividad.  

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