2011-07-22 16:07 FC Barcelona Por: Administrador

Bojan sucumbe a la maldición del '9'



El joven ariete catalán (28-08-1990) se marcha a la capital italiana sin ser capaz de triunfar en el club de su vida, y es otro '9' puro que no acaba de consolidarse a las órdenes del técnico Pep Guardiola, como antes ya les pasó al sueco Zlatan Ibrahimovic y al camerunés Samuel Eto'o, este último más por 'feeling' con el entrenador que por rendimiento deportivo.

Bojan se forjó en la fábrica de la Masia, más acostumbrada a crear organizadores y cerebros que no depredadores del área, pero el delantero fue en su época de formación un auténtico rompe redes, con más de 800 goles durante su paso por el club.



Con esta carta de presentación, el delantero de Linyola (Lleida) entró con fuerza en la primera plantilla del Barça de la mano del holandés Frank Rijkaard y todo pareció irle de cara al batir récords de precocidad.

Fue el goleador más joven de la historia del Barça en liga al marcar con 17 años y 51 días -en un partido contra el Villarreal- y rápidamente se ganó un hueco entre los aficionados del Camp Nou, que valoraban su entrega y olfato.

Sin embargo, su debut fulminante, con una magnífica cifra de diez goles en liga en su primera temporada, no acabó de tener continuidad con Pep Guardiola en el banquillo, su segundo entrenador tras la marcha del holandés.



En la temporada 2008-09 pasó a tener un papel menos relevante y principalmente se erigió como el delantero de la Copa del Rey, siendo incluso titular en la final ganada ante el Athletic, pero en Liga y Liga de Campeones no acabó de cuajar.

La llegada de Ibrahimovic parecía condenarle a un papel secundario, pero Bojan se negó a aceptarlo y relegó al sueco -con una relación muy maltrecha con Guardiola- al banquillo en el segundo tramo de la temporada 2009-10, en el que fue decisivo con goles importantes que acercaron al Barça a su segunda liga consecutiva.

Con aires renovados, Bojan empezó su cuarta temporada en el primer equipo, pero ya sea por pecado de juventud o por el peso de la camiseta -este año se adueñó del número 9- Bojan empezó a estancarse en Can Barça.

Demasiados minutos en el banquillo, escasa trascendencia en el juego, y sobre todo, pocos goles en una temporada que le ha abierto las puertas al extranjero: 7 goles en 35 partidos.

Messi, David Villa y la eclosión de Pedro le apartaron del once inicial y Bojan pareció caer en una depresión de juego, sequía de goles e incluso divorcio con la grada, que comenzó a perder la paciencia con 'el noi de Linyola', aunque mantiene su idilio con el sector femenino más joven de la hinchada culé.

De esta manera, y con el beneplácito de Guardiola, el delantero ha decidido aceptar el desafío de la Roma de Luis Enrique, su máximo valedor, con el objetivo de volver a anotar goles entre las duras y expeditivas defensas del Calcio.

El goleador de la Masía entró en el Barça como Benjamín y se va siendo uno de las máximas promesas del fútbol europeo, con un palmarés repleto de títulos, internacionalidades con España y reconocimiento mediático, pero con ansias de volver a recuperar un papel de actor principal, esta vez, como romanista.

En cualquier caso, el paso de Bojan al Roma parece una cesión encubierta. Los italianos pagarán doce millones de euros, pero en el contrato existe una cláusula de repesca obligatoria (13 millones) al término de las dos primeras temporadas.

Se trata de un detalle importante. Bojan podría regresar tras un periodo de formación de dos años. Si el Roma se lo queda, tendría que pagar 28 millones de euros más. EFE.

 


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