2017-03-31 20:03 El Soplo Por: Administrador

¡Bomba! Messi se vuelve a hartar de Argentina



Fede Peris Hace unos meses, fruto de la decepción de otra final perdida, Leo Messi anunció su retirada de la selección. Fue honesto. Si él era el problema, se echaba a un lado y anunció que se iba. Argentina entera se movilizó, los aficionados invadieron las calles y el clamor popular obligó a la estrella azulgrana a reconsiderar su idea. Ahora vuelve a rondar por su cabeza la posibilidad de irse de la albiceleste de forma definitiva. Leo Messi se ha partido la cara por la albiceleste aunque le llamen "pechofrío" y volvió porque tiene una espina clavada: ganar el Mundial con Argentina. Pero no se lo ponen fácil. Un sector ruidoso de la prensa argentina, el equivalente a la Caverna madridista con su particular Josep Pedrerol  dispuesto a intoxicar lo que haga falta, y su Chiringuito particular para elevar a los altares a quien convenga y destrozar a quien interese, ha vuelto a generar dudas en Leo Messi: "Si molesto me voy".

Si no me quieren, me voy

A Messi le están llegando a Barcelona todas las barbaridades que se dicen de él. Ya se encargan además los medios españoles de reproducirlas en su deseo de hacer sangre de Leo Messi. No le quieren en su país cuatro ruidosos, pero cuando dice que se va, Argentina entera sale a la calle a pedirle que se quede. Por eso Messi calla y piensa. No se quiere precipitar, porque si vuelve a anunciar su retirada de la selección, será para siempre, sin marcha atrás. No esperaba esta reacción mediática en su contra, acostumbrado a la protección que recibe siempre en Barcelona. Le viene de nuevo (y le reafirma en su idea de que como en Barcelona no estará en ningún lado)  y no está dispuesto a pelearse con nadie para demostrar nada. Lo ha ganado todo varias veces y sólo tiene una cita pendiente con el Mundial. En eso está. Si le dejan seguir luchando por su ilusión, bien. Pero si el clamor contra él va en aumento, Leo tiene la intención de dar un paso al frente para aclarar que no tiene ningún interés en imponer su presencia a nadie si no le quieren. Aunque por otra parte, tampoco le seduce la idea de dar satisfacción a los que han hecho un medio de vida de someterle día tras día a un pelotón de fusilamiento. Y en esa meditación está. El último capítulo del cuñado de Simeone, opinando sobre Messi como si fuera alguien, faltándole el respeto y acusando a Mascherano de poco menos que hacer las alineaciones de la albiceleste ha colmado el vaso de su paciencia. Está muy enfadado. Atentos a Messi. En las próximas horas pueden producirse noticias en torno a su continuidad con la selección argentina.

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