2014-07-08 23:07 FC Barcelona Por: Administrador

Brasil sin el Barça es un cero a la izquierda (1-7)



Fede Peris

Alemania se ha plantado en la final del Mundial de Brasil con todo merecimiento y por la puerta grande. Alemania tiene muchas y buenas individualidades. Pero por encima de todo es un equipo, un bloque compacto, un  modelo a seguir. Hoy se ha comido a Brasil sin necesidad de realizar un esfuerzo titánico. Alemania jugaba como juega el Bayern, a poseer la pelota, a tocarla, acariciarla y buscar la portería contraria siempre desde el control del juego. Brasil... Brasil no se sabe bien, bien a qué jugaba. Ni hoy ni durante todo el Mundial. Sucede que nunca ha tenido enfrente a un rival como Alemania y a base de penaltis, favorcillos arbitrales y una pizca de suerte ha ido tirando.



No es que Brasil tenga dependencia de Neymar. Brasil es Neymar y nada más. Brasil siempre ha acudido a los Mundiales como favorita por la calidad de sus jugadores y por la brillantez de su juego. A veces ha ganado. A veces ha perdido. Pero Brasil siempre ha sido Brasil, con sus estrellas, con su juego exquisito. Ahora, sin Neymar en el campo, se acabaron las estrellas. Ahí no brilla nadie más que Neymar. Y si Neymar no está, a Brasil se le funden los plomos. Este es el peor Brasil que se recuerda desde el maracanazo de 1950. Mucho músculo y poco talento. Mucha soberbia en el banquillo y poco conocimiento para confeccionar una selección que puede ser mucho más potente que la que está aquí y menos capacidad de reacción para resolver los partidos. Luiz Filipe Scolari se ha ganado a pulso el sopapo alemán. No se puede ir por la vida con esa chulería cuando se va de farol y con la seguridad de disponer de un equipo más que limitado.

Y Alemania ha hecho historia en el Mundial casi sin querer, elevando a la máxima expresión el denostado tiki taka, un sistema tan válido como cualquier otro que necesita de los hombres adecuados para llevarlo a la práctica. Alemania los tiene. España los tuvo, pero dejó de tenerlos. Por eso Alemania está en la final y España de vacaciones. Lo de Alemania hoy ha sido un canto al futbol, una demostración de que el camino más recto hacia la victoria lo proporciona el buen juego. Los alemanes han jugado bien, han tenido la pelota, se la han escondido a Brasil, de forma constante, sin arreones. Tuya, mía, tuya, mía y gol. Tuya, mía, tuya, mía y gol. Y así siete veces. Müller, Klose, Kross dos veces y Schrurrle otras dos veces.

Esta vez Brasil jugó sin representación barcelonista y se ha llevado siete. Mucho reian allí por la eliminación de España. Pero lo de España era superable. Van Gaal les metió cinco. Hoy han sido siete. Y por caridad cristiana no han sido más. Vamos a ver cómo resulta la otra semifinal. Se supone que será más igualada, especialmente porque si Brasil ha jugado sin Neymar, Argentina podrá echar mano de Messi.




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