2013-12-15 18:12 FC Barcelona Por: Administrador

Buena señal: Tomás Roncero recurre al llanto lacrimógeno



Joan Tubau

"Clos no dormirá con la conciencia tranquila", "que el Barça meta gol con penalti regalado es algo tan previsible como imaginar que la gente coma uvas en Nochevieja. Esto es asqueroso", "Alexis estaba en fuera de juego, el atraco es interminable", "la primera amarilla de Clos a Sergio Ramos es alevosa y premeditada, No hay ni falta. Qué fácil es ir a por Sergio Ramos. Cuánta injusticia". "Clos hizo su trabajo: jorobar al Madrid". Así se expresa Tomás Roncero en twitter. Las faltas que comete el Real Madrid no existen. Y los penaltis que le conceden al Barça son injustos por definición. Por la definición de quien defiende la estadística más "asquerosa" en la que sólo un equipo sale beneficiado en el reparto de los penaltis. Si la mano de Mario en el Camp Nou no fue penalti, que baje Dios y lo vea. Tomás Roncero es así. Y es buena señal que Tomás Roncero esté nervioso y guarde la prepotencia en el cajón del baúl de los recuerdos. Nos aprestamos a recuperar el villarato. Otra Liga a 15 puntos del Barça sólo la pueden sorportar echando mano de los árbitros. Pero lo bueno del caso es que el Atlético está ahí sin quejarse de nada ni recurrir a los árbitros. Será que el Atlético sí tiene nivel para competir con el Barça y otros no.



Dice hoy Tomás Roncero en su artículo de As:  "Al Madrid le quitaron en esta Liga dos puntos en El Madrigal (penalti de Musacchio a Di María no pitado con 2-2 en el marcador), tres puntos más en el Camp Nou con el penaltazo a Cristiano que no pitó Undiano (un punto quitado al Madrid y dos regalados al Barça) y añadamos los dos hurtados en El Sadar. Clos vio seguro el penalti a Modric (¡encima era expulsión de Arribas!), pero debió pensar que si lo pitaba su jefe se iba a enfadar. Y no conviene ahora que se acercan los turrones y el buen rollito navideño. Mejor tener contenta a la cúpula. Y como Clos no debía estar seguro del todo, limpió del partido a Ramos. Literalmente. La primera tarjeta no era ni falta. La segunda es por una acción normal del juego en la que el jugador de Osasuna exagera y grita en el suelo para sacar petróleo con esa roja que Clos mostró al sevillano con la excitación de un vampiro al ver ese color. Cristiano fue objeto de una acción similar en la segunda parte en el área rojilla y el árbitro se tragó el silbato. Lo de siempre. Este hombre ya tangó al Madrid en un derbi en el Calderón, osando anular ¡tres goles legales a los blancos! Dos a Raúl y uno a Van Nistelrooy, al que encima expulsó. ¿Y se acuerdan de los famosos 13 errores ante el Sevilla? No me extraña que la afición me haya llenado el móvil de mensajes de indignación, hartos de sufrir esta Liga de la Marmota. Florentino, actúa de una vez...

Bale, out. Estuvo fuera hasta que fue suplido. Estaba en el once y por eso supimos de su participación. Pero nada más. Sin conexión con el juego, no fue el gran Bale de hace unas semanas. No recuperó ningún balón, perdió once, sólo tiró a gol una vez... Ancelotti debe hacerle entender que debe entrar en la dinámica colectiva. Pero la Liga sigue. ¡Hay que levantarse!"

Lloran, luego cabalgamos. Empiezan a descubrir el camelo de Bale y se las carga el árbitro. Blatter debería regalarle el Balón de Oro a Cristiano Ronaldo. Así al menos tendrán algo que celebrar este año.




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