2016-04-24 17:04 FC Barcelona Por: Administrador

Busquets genera un incendio imprevisto en el Barça



Sergio Busquets ha generado un incendio en el Barça que nadie se esperaba y que ha provocado un profundo malestar en el seno de la directiva. Al centrocampista blaugrana, que sabe por boca del propio Bartomeu que al término de la temporada le será revisado su contrato, le han entrado las prisas y no quiere esperar a julio. Personas próximas a su entorno han filtrado que espera que su mejora de contrato se produzca cuanto antes. Las exigencias del jugador se suman a una serie de avisos públicos que se han producido en los últimos meses: "sólo mi mujer y Pep Guardiola podrían sacarme del Barça", "se comprometieron a mejorar mi contrato y supongo que querrán cumplir y espero que cumplan su palabra cuanto antes. La palabra se tiene que cumplir". Bartomeu le dio a Busquets su palabra de que mejoraría las condiciones económicas de su contrato. Lo mismo hizo con Neymar, a quien citó después del último partido de la temporada para rubricar un nuevo contrato. Y en el club han sorprendido las prisas de Busquets, que conoce perfectamente la situación financiera del club y que no está para alegrías hasta el cierre del presente ejercicio económico en su obsesión por reducir deuda y poder iniciar las obras del nuevo Camp Nou.

Busquets no cumple la palabra que dio firmando un contrato

Entre la directiva han causado sorpresa las prisas de un Busquets que se siente fuerte al asumir en el equipo las funciones de líder del centro del campo que hasta el pasado año desempeñaba Xavi. Busquets se siente imprescindible y tiene prisa por cobrar como un imprescindible. Pero molestan sus continuas invitaciones al presidente para que cumpla su palabra, entre otras razones porque hace poco más de un año Busquets renovó su contrato hasta 2019. Fue en febrero de 2015 y Busquets estaba feliz y contento con las condiciones firmadas. Y entre la directiva se entiende que si alguien no ha cumplido su palabra es Busquets, que firmó un contrato hace unos meses que ahora pretende que sea papel mojado. En la directiva molesta que los contratos sólo obliguen a una parte, el club, y que la otra parte pueda romperlos a su conveniencia si considera que su rendimiento es positivo, como si los contratos firmados fueran para rendir mal. Lo cierto es que unos meses después de firmar su contrato hasta 2019 Busquets fue a Bartomeu para reclamarle una mejora y el presidente aceptó su petición y le prometió revisar su contrato este verano, cuando aún no habrá llegado al ecuador de su duración. El objetivo de Busquets es dejar de ser clase media en la escala salarial de la plantilla para convertirse de una vez por todas en clase alta, de manera que sólo Messi y Neymar estén por encima de él. Busquets quiere cobrar como Iniesta y como Piqué y como Suárez y no está dispuesto a esperar. La decepción que ha causado su actitud entre la directiva es monumental.      

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