2012-06-13 10:06 FC Barcelona Por: Administrador

Carlos Suárez reconoce que él inició la tangana



Cuando Víctor Sada, integrante de la selección española de baloncesto, dijo en Onda Madrid que "en los últimos cuatro años intentamos no entrar en ninguna pelea, hacer una defensa limpia sin soltar ningún tipo de codazos ni golpes fuera de sitio. El Madrid tiene su forma de provocar y Pete ya estaba un poco hasta arriba de que le provocaran", se estaba refiriendo a Carlos Suárez, un jugador harto conocido en el mundo baloncestístico por su mal perder y su peor ganar.

El propio Suárez admite implícitamente en Marca la acusación de Víctor Sada, un jugador con un historial intachable en toda su trayectoria: "Antes se había pasado todo el partido diciéndome cosas. Me había llamado hijo de puta y blanco de mierda. Reconozco que cometí un error cuando luego le di dos collejas. Después, Mickeal saltó contra Velickovic". Es decir, que Suárez admite que Mickael golpeó a Velickovic como consecuencia de su doble agresión previa. Agresión, claro está, por la espalda, al más puro estilo Mourinho. Son las reglas del juego del Real Madrid. Y para justificar el comportamiento antideportivo, hubo provocación previa, como en el caso de Marcelo con Busquets. Y asunto resuelto.La versión de Suárez no se la cree nadie porque cuando se está perdiendo un partido por una diferencia abultada, nadie va sacando pecho e insultando a los demás. A Mickael no se le conocen amtercedentes de este tipo. En cambio, el historial de Suárez está repleto de gestos de chulería y prepotencia. Y lo último que quedaba por oír es que en un país de blancos Mickael llame a Suárez "blanco de mierda". El tema del racismo es como una obsesión en el Real Madrid. Es una mentira que no engaña a nadie y que suena a excusa barata para justificar un comportamiento indigno, antideportivo y deleznable que desencadenó una catarata de agresiones. La cuestión es que Suárez primero la hace y luego recibe un compañero por salir a defenderle. A Suárez aún le duele que cuando jugaba en Estudiantes el Barça estuvo valorando su fichaje y finalmente decidió con buen criterio despreciarle. En el Barça no son necesarios jugadores con un concepto tan bajo del fair play y la deportividad.



Dicho esto, denunciada la chulería y la provocación de Suárez, el gesto de Pete Mickael no tiene ninguna justificación. Ya debería estar acostumbrado a las provocaciones de los jugadores del Real Madrid. También le pagan para aguantar la mala educación de los contrarios y la agresión previa de Suárez de ninguna manera justifica su reacción. Un jugador del Barcelona nunca puede ponerse a la altura de la antideportividad de un rival. Mickael se equivocó tratando de ponerse a su nivel.


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