2013-11-07 20:11 Real Madrid Por: Administrador

Casillas y Diego López no son amigos



Carlos Muñiz

"La relación que mantienen es de compañeros", sostiene hoy El Confidencial en torno al debate que se ha suscitado entre Iker Casillas y Diego López entre el madridismo. "Se respetan, pero no van más allá de lo que marcan las normas de convivencia", añade el portal. La herida se va abriendo cada vez más y sus respectivos entornos se encargan de avivar el fuego por entender que el entorno del "otro" no actúa de buena fe.



Casillas y Diego López no han podido intimar, y no porque sus personalidades hayan chocado, sino porque todo lo que envuelve a ambos les separa más que les une. Se ven en los entrenamientos, en los viajes, en las concentraciones y en los partidos. Jamás fuera del campo. Una cena, una salida, un cine... Nada. Prácticamente no se dirigien la palabra. Lo justo dentro de las más elementales normas de educación. A ambos les calientan la cabeza sus respectivos entornos. Ambos se sienten objeto de una campaña descarnada contra ellos. Y ambos están convencidos de que el otro mueve los hilos mediáticos a su alcance para buscar una posición de ventaja en el contencioso profesional que les separa.

El divorcio va a más y amenaza con generar una crisis mayúscula. En eso pensaba Iker Casillas cuando planteaba hace unas semanas la posibilidad de marchar en Navidad. Iker es el capitán del equipo y lo último que pretende es perjudicar a un compañero aún en contra de su voluntad. Casillas sabe que si se queda y Ancelotti le mantiene en el banquillo el ambiente se hará cada vez más irrespirable. Tanto uno como otro generan en la prensa defensas numantinas y ataques despiadados. Todo el mundo está pendiente del fallo del otro para justificar al suyo. Y no es ese el mejor ambiente que se puede esperar en el vestuario del Real Madrid, en donde, lógicamente, cada uno tiene sus partidarios, aunque de puertas afuera nadie se moje.

Los dos son grandes porteros. Los dos merecen jugar. Pero no pueden jugar los dos. Casillas entiende que su situación perjudica seriamente a su trayectoria porque peligra su presencia como titular en el Mundial de Brasil. Y Diego López entiende que su rival es más poderoso que él en su relación con la prensa y que los tentáculos de Iker abarcan a todos los medios de comunicación. Y siente que se ha organizado una campaña descarada para conseguir que Iker vuelva a la titularidad.



De este divorcio no se puede esperar nada bueno en el futuro. Si Casillas vuelve a la titularidad, Diego López pensará que le ha puesto ahí la prensa. Si Casillas sigue en el banquillo, pensará que está siendo castigado de manera injusta y buscará una salida pactada del club con Florentino Pérez.



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