2012-10-25 23:10 Real Madrid Por: Administrador

Casillas y el "marronazo" del Balón de Oro



El portero vive días incómodos, siendo el centro de atención del panorama futbolístico nacional debido a sus votos de cara a la elección para el Balón de Oro. A Iker, a "San Iker", tan querido por España entera, se le está machacando sin sentido. Primero por su decisión de apoyar en primer lugar a Sergio Ramos como vencedor de un premio en el que no está, ni mucho menos, entre los favoritos, y relegar a un segundo plano a Cristiano Ronaldo; Segundo, porque parece ser que tampoco votará a José Mourinho como mejor técnico como hiciera el curso pasado. Vicente del Bosque será el elegido.

Y la situación no es fácil para Casillas. Su posición es complicada porque es capitán y emblema del Real Madrid y también capitán de la Selección española. Y como ambas cosas, tiene que defender y rendir pleitesía respecto a las dos escuadras. Podría pensar uno que no es algo incompatible, pero la no precisamente pequeña corriente de opinión que identifica, de forma cruel e injustificada, a España con el Barça, ve en sus gestos hacia el Madrid un desprecio a sus compatriotas.



Es la misma gente que se jacta de que Iker esté en la posición en la que está. Es la prensa antimadridista, la caverna, que utiliza su incomodidad como arma arrojadiza y como ejemplo incendiario de un cisma en el vestuario blanco que quiere convertir en realidad a toda costa, con todos los argumentos posibles. Incluso si no se sostienen.

Por eso haga lo que haga Iker será criticado. España entera le quiere pero siempre habrá alguien que verá mal lo que decida, que pensará en mensajes subliminales y en traiciones cuando se entere de su decisión. Si vota a Cristiano y Mourinho se habrá vendido al clan de los portugueses y a ese supuesto madridismo talibán, y si elige a un futbolista español y al Seleccionador campeón de todo y que, por cierto, no es otro que el que fue su mentor en el Real Madrid, estará desafiando al entrenador de su club.

¿Qué hacer, entonces? ¿Qué hacer?, pensará él mismo. Haga lo que haga, alguien le va a atizar porque nadie respeta la opinión de nadie y sobre todo porque todos hablan interesadamente, inventando complots y suponiendo grescas en vestuarios sin tener pruebas de ello; Ignorando fotografías y gestos que salen de ese mismo vestuario para demostrar que sus protagonistas viven al margen de las habladurías. Iker decide, entonces, ser él mismo. Y actúa conforme a su carácter: El de líder, capitán, ejemplo a seguir... pragmático, noble, en definitiva.



Por eso elige a Ramos. Un español campeón de todo, uno de los de "la vieja guardia" del madridismo, para que no se diga. Cristiano segundo para hacer ver que para él sigue siendo muy importante, el líder de su equipo. Y Xavi tercero. Hoy se ha sabido a quiénes votará como entrenadores, y resulta que hace lo mismo: Selección primero, Real Madrid después.

El año pasado fue justo al revés: Real Madrid primero y Selección después. Por aquel entonces se dijo que era una marioneta en manos de Mourinho. Críticas, no era libre para decidir. Este año decide otra cosa y resulta que traiciona a su técnico, a su club y a su jugador franquicia. ¿En qué quedamos? Podría ser que Iker necesita cuatro votos en lugar de tres para poner a dos en primer lugar y que nadie se quede enfadado, pero las reglas no lo permiten. O también podría ser que se le debería tener más respeto y valorarle como lo que es. Un líder honesto y honrado, no una marioneta en manos de nadie ni tampoco un escudo contra el supuesto y absurdo mal que acecha al madridismo.


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