2012-12-17 16:12 Real Madrid Por: Administrador

¿Causa Modric un lío táctico en el Madrid?



Con Benzema tocado e Higuaín lesionado, Morata pudo haber salido como delantero titular. No fue así y José Callejón ocupó ese puesto de inicio, aun no siendo un '9' puro y sí un futbolista más de segunda llegada. Sin embargo, la titularidad del motrileño como ariete no se combinó con la ocupación de las bandas por Cristiano Ronaldo y Di María, como suele ser habitual. En lugar de eso, Mou colocó a su doble pivote favorito, Xabi Alonso-Khedira, con Özil tirado a una banda y Modric de enganche.

Fueron el mediapunta germano y su compatriota Khedira los que se alternaron por la derecha, dejando más espacio para las subidas de Arbeloa, aunque con el paso de los minutos la anarquía fue la nota predominante en el partido. Con el Espanyol metido atrás, el Madrid no supo demasiado bien cómo abrir el campo y generó casi todos sus ataques por el centro, con Özil, Modric, Cristiano Ronaldo y Callejón intentando combinar en espacios realmente reducidos. El elevado número de jugadores en la medular provocó más posesión, pero insulsa.



Todo cambió con la entrada de Di María en el segundo periodo. Modric fue el "señalado" por Mourinho en lugar de Özil. La salida del campo del balcánico dio más protagonismo al '10', mejoró al equipo en la velocidad y el argentino aportó pases entre líneas y más verticalidad. El equipo, en definitiva, jugó mejor con su dibujo habitual de 4-2-3-1 con extremos que con un once de futbolistas de más toque.

El gran problema de Luka Modric está siendo su falta de regularidad. No puede decirse que no haya cuajado buenos partidos. Sin ir más lejos, fue destacada su actuación contra el Ajax en el último encuentro de la fase de grupos de Champions. Ha aportado buenos minutos jugando de mediocentro, pero también muchas sombras en esa posición. 

El choque frente al Espanyol reabre el debate. No sólo sobre si Modric es mediapunta o mediocentro, también sobre si debe o no debe el Madrid abandonar su dibujo habitual, más centrado en la portería contraria que en la elaboración. Como siempre, sólo un partido no puede ser ejemplo de nada. Tampoco ayuda la situación del equipo y la falta de movilidad sin balón de la que adolece, síntoma de consecuencias letales para los que intentan filtrar pases al hueco. Pero quizá, dadas las circunstancias, lo menos recomendable sea modificar el sistema en cada partido.




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