2015-07-02 18:07 FC Barcelona Por: Administrador

¿Cederá Guardiola sus ingresos de Qatar a UNICEF?



Pedro Riaño

Joan Laporta es, sin duda, el precandidato más contradictorio de todos los que aspiran a la presidencia del FC Barcelona. Va por la vida de independentista catalán, pero durante su mandato colocó en la junta entonces "independentista" a su cuñado, que como patrono financiaba la Fundación Francisco Franco. Era la unión de Visca Catalunya! y ¡Arriba España! en la misma persona. Tampoco se dignó a escuchar el clamor popular que le pedía retirar la insignia de oro y brillantes que el club le entregó a Franco en 1974 por imperativo legal. En su época presidencial, Laporta nunca se atrevió con Franco.



Es la contradición típica de quien se llama a sí mismo limpio y acusa a los demás de corruptos y sometidos a juicio por fraude y corrupción. Durante su presidencia demostró su "limpieza" mandando espiar a sus propios directivos y a quien hiciera falta mientras el juez tuvo que cogerle por la oreja para obligarle a cumplir con la ley convocando las elecciones cuando tocaba y no cuando a él más le apetecía en uno de los episodios más vergonzosos de la historia del club. Un juez decidiendo la fecha de las elecciones.

La trayectoria de Joan Laporta como presidente va de contradicción en contradicción. Y su actual campaña electoral, también. Reniega de Qatar por entender que es un régimen tiránico y despótico que no se ajusta a los valores del Barça y defiende a ultranza la opción de UNICEF que se inventó él para tapar su fracaso con el sponsor chino -que sigue sin ser explicado sujeto a una cláusula de confidencialidad-, con una casa de apuestas, con Viagra y con una firma de coches. Reniega de Qatar, pero presume de tener el apoyo de Pep Guardiola, a quien no sólo no le importó jugar a fútbol en Qatar engordando su cuenta corriente con petrodólares que, según Laporta estarían manchados, sino que posteriormente ha ejercido de embajador a sueldo de los intereses qatarís, por ejemplo en la polémica elección como sede del Mundial 2022 que a día de hoy está bajo sospecha.

A Laporta no le gusta Qatar, pero le trae sin cuidado que alguna de las personas más emblemáticas que le respaldan tengan relación directa, amistosa y rentable con Qatar. Para ser racional con sus ideas, Joan Laporta, que tiene mano y ascendencia con Pep Guardiola, debería obligarle a entregar todo el dinero que ha ganado en Qatar a UNICEF. Eso sería lo más lógico y coherente con su discurso. Pero Laporta es así. Con él cabe el Qatar sí y el Qatar no, según le convenga. Es lo mismo que el Visca Catalunya! y ¡Arriba España! Coherencia pura made in Laporta.




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