2011-05-13 20:05 FC Barcelona Por: Administrador

Censurar el comportamiento de Marcelo no es racismo



Nuestros compañeros de Defensa Central han iniciado una cruzada en defensa de Marcelo por entender que existe racismo contra él. No desde aquí. Sólo hace falta saber leer para entender que en madrid-barcelona.com nadie le ha llamado "mono". Otra cosa es que su comportamiento en algunas ocasiones haya dado pie a establecer comparaciones. Pero una cosa es "imitar a un mono" y otra bien diferente es serlo. No es el caso.

Las formas de actuar de Marcelo son censurables independientemente del color de su piel. Las habríamos cuestionado igual si fuera blanco, mestizo o amarillo. No es ese el tema. Cuando uno va por la vida sacando la lengua, haciendo gestos burlescos a sus rivales, provocándoles, enviándoles a segunda de palabra o propinándoles patadas cobardes por detrás, con premeditación y alevosía, no se está comportando con la humanidad que sería exigible a un deportista. Y eso es lo que hemos denunciado en esta página. No se trata ahora de ver gigantes donde sólo hay molinos.El madridismo más radical, quizá abducido por las nuevas y cuestionables formas que Mourinho ha introducido en el Real Madrid, se lanza ahora a la caza de brujas, quizá con el objetivo de encontrar una justificación más a su tercera decepcionante temporada consecutiva.



Pero pierden el tiempo. El concepto racista no tiene cabida aquí. Todos los futbolistas son iguales y en el reparto de flores y palos nada tiene que ver el color de su piel. Otra cosa es que, aprovechándose de su raza, alguien pretenda actuar con total impunidad. El agresor es agresor tanto si es blanco omo si es negro. Y el agredido es agredido independiente de su raza. Si hemos cuestionado a Marcelo es porque a lo largo de su trayectoria se lo ha ganado a pulso. Si Busquets le ha llamado "mono" a Marcelo y se consigue demostrar -que está por ver- que cargue con su castigo. Lo que no puede ser es que la gravedad de una misma ofensa sea una si el ofendido es negro y otra si es blanco. A Figo se le dijo de todo en su primera visita al Camp Nou. ¿Hubiéramos hablado de racismo si Figo hubiera sido negro? No era ese el caso.

En el Barça hemos sufrido durante años el racismo, antes sobre Eto´o y ahora sobre Alves, y de eso no se escapa el Bernabéu. Pero aquí no queremos a los futbolistas por el color de su piel. Alves, Abidal o Keita son estimados por lo que son, independientemente de su raza. A estas alturas, y no hay más que ver la composición de todas las plantillas, el tema está superado.

Por eso, no hay que quedarse en la anécdota y llegar al fondo de la cuestión. En la información que madrid-barcelona.com ofreció sobre Marcelo se exponían una serie de argumentos acompañados de imágenes y vídeo que demuestran que en ocasiones su comportamiento merece la repulsa de los que apostamos por el juego limpio. ¿O hay que mirar hacia otro lado cuando las burlas, sacar la lengua al contrario o las patadas a traición las hace un jugador de color para que no nos llamen racistas? ¿Sí? Pues no estamos de acuerdo. Y como no somos racistas denunciamos igual las fechorías de un negro que de un blanco. Porque en la especie humana, los imitadores de los monos son incontables. Y entre los blancos hay muchos, muchísimos ejemplos.



Quien quiera ver otra cosa pierde el tiempo. Aunque se entiende que en este Real Madrid desquiciado se vive mejor contra el enemigo que disfrutando de los éxitos propios, que son escasos y poco relevantes.

 

 

 


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