2011-03-08 23:03 FC Barcelona Por: Administrador

Cesc ni la huele en el duelo entre Barça y Arsenal



Acostumbrado a correr con el balón en los pies en lugar de perseguirlo, Cesc, objeto de deseo permanente en Can Barça, no ha podido brillar en su primera gran cita en el feudo barcelonista, lastrado además por su condición física, porque según admitió tras el partido, se resintió de su lesión al cuarto de hora, pese a lo que siguió jugando.

Xavi, Iniesta, Mascherano o Messi han combinado sin cesar, siendo fieles a su filosofía de juego en la que predomina el pase y la circulación de balón.



Una filosofía en la que Cesc encaja perfectamente, como ha demostrado en reiteradas ocasiones con la selección española, pero esta noche su técnico, Arsène Wenger, ha decidido que sus opciones de acceder a cuartos de final pasaban por defenderse atrás.

De esta forma, el jugador catalán -que venía de una lesión- no sólo no ha sido decisivo para su equipo, sino que lo ha perjudicado gravemente en la acción del 1-0 de Leo Messi.

Un taconazo suyo al filo del descanso en una zona muy peligrosa, cuando debería haber despejado la pelota arriba como el resto de sus compañeros, ha sido interceptado por su amigo Xavi, quien ha asistido a Iniesta en una obra maestra que ha culminado Leo Messi con un sombrero antológico sobre el guardameta Manuel Almunia.



El frenético inicio de segunda parte, con el empate inglés y la expulsión de Van Persie, ha condenado a Cesc y al Arsenal a seguir con la táctica defensiva y a perseguir la pelota hasta que Xavi y Messi han levantado la eliminatoria.

A falta de 15 minutos del segundo tiempo, Wenger ha acabado sentando a Cesc para dar entrada al danés Nicklas Bendtner en busca del milagro, y el jugador del Arsenal se ha ido con una notable pitada de la afición catalana.

No era la primera vez que Cesc jugaba en el Camp Nou, aunque sí ha sido su debut como visitante. En 2004, el centrocampista se enfundó la camiseta de la selección catalana en un partido amistoso frente a Brasil y en el que coincidió en el campo con Pep Guardiola.

Esta vez ha sido diferente. El escenario ha albergado la vuelta de los octavos de final de la mejor competición del mundo, donde a estas alturas un error es casi definitivo, y "su" Barça le ha acabado dejando de nuevo con la miel en los labios.

Y es Cesc no guarda muy buenos recuerdos en sus enfrentamientos directos con su ex equipo, ya que también fue eliminado el pasado año en octavos de final de la Liga de Campeones y perdió la final de esta competición de 2006 en París.

Fàbregas, que en la rueda de prensa previa al partido aseguró que sería "especial" pisar el Camp Nou como jugador, deberá esperar para llevarse un buen recuerdo del que en un futuro podría ser su estadio, y en el que podría ocupar al fin, el vestuario de los locales.


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