2014-05-25 23:05 Real Madrid Por: Administrador

¡Cómo no te voy a querer! ¡La Décima ya está aquí! (4-1)



Carlos Muñiz

Cristiano Ronaldo ha marcado. Eso no es noticia. Ha logrado el 4-1 que ponía la guinda al marcador. Pero ha habido un hombre, un tal Sergio Ramos, que se ha encargado de evitar lo que por un momento parecía que podía convertirse en una tragedia para el Real Madrid. Marcó Godín para el Atlético de Madrid y parecía que, un año más, el sueño de La Décima debería quedar para mejor ocasión. Avanzaban los minutos, el Atlético se defendía bien atrás y el Real Madrid tenía serios problemas para llegar ante la meta de Courtois.



Y un hombre, Sergio Ramos, se ha encargado de cambiar el signo de un partido que estaba perdido. Perdido como en tantas y tantas semifinales, en tantos y tantos cuartos de final, en tantos y tantos octavos de final que ha recogido la historia del Real Madrid en los últimos doce años, desde que Fernando Hierro levantó La Novena. Ramos, que lo ha ganado todo, no sabía aún lo que se siente cuando se gana la Champions League. Y ha empujado a sus compañeros a por el triunfo. A por el Atlético. A por ellos. Ramos lo ha intentado de todas las maneras y ha logrado acertar con la fórmula cuando en el minuto 93 de partido, dos antes del final marcado por el árbitro, ha conectado un testarazo para colar el balón en el fondo de la red de Courtois. Cuando Ramos vio entrar el balón supo que eso no era un gol. Eso era...¡La Décima!

Fue otro gol decisivo. Como los dos que anotó en Múnich. Un gol con mucho valor. Tanto que ha servido para que el Real Madrid gane La Décima. Y es que el partido ha cambiado diametralmente tras su gol. De momento se evitaba la derrota y se forzaba la prórroga. Y ahí el Madrid ha impuesto su superioridad física. El Atlético se ha hundido y al equipo de Ancelotti sólo le ha restado buscar el momento para que llegara el tanto que evitara los penaltis. El Atlético, que ya se veía campeón, ha intentado durante la primera parte de la prórroga aguantar el empate a uno porque las fuerzas ya no le daban para más que para resistir.

Pero no supo aguantar la igualada. Gareth Bale se empeñó en justificar su fichaje con un golazo aprovechando una extraordinaria jugada de Di María. ¡Qué bueno que viniste, Bale! Sólo por este gol ya vale los cien millones que costó. Era el gol de la victoria, el gol de La Décima, que poco después se vería ampliado con el 3-1 de Marcelo en un jugadón personal y por el 4-1 de Cristiano Ronaldo transformando un penalti.



La prórroga no tuvo historia. El Madrid ha pasado por encima del Atlético imponiendo una superioridad física incuestionable. El Atlético no está fabricado para este tipo de batallas. Es en estas situaciones cuando los cracks sacan a relucir su valor e imponen su ley. Y hoy los cracks blancos no han fallado. Parecía que el gol de Godín podía sembrar la duda entre el Real Madrid, pero Ancelotti y sus hombres no han perdido la compostura. Han sabido aguantar, plantar cara a un rival muy digno, sin duda el segundo mejor equipo de Europa, y han sabido también ganarle. Cierto que al Atlético le hacía ilusión su primera Champions League, pero no es menos cierto que La Décima había sido muy deseada. Doce años esperándola exigía de los jugadores madridistas una acción contundente en Lisboa. Y la hemos visto.

Con mucho suspense, pero el Real Madrid ha acabado imponiendo su ley. La ley del más fuerte. Porque el Madrid ha sido más fuerte. Desde Casillas hasta Morata. Ha superado al Atlético en lo físico y también en lo técnico. Ramos y Varane han estado inmensos en el cierre central defensivo. Los laterales, Carvajal y Coentrao, han cumplido como jabatos. Khedira primero y luego Isco, junto a Modric, se han vaciado en el centro del campo. Y delante, Benzema ha hecho lo que ha podido, Morata ha incordiado, Di María ha desbordado, Cristiano ha sembrado el pánico y Bale ha matado. ¡Equipazo! Sí, el Atlético tiene un gran equipo. Por supuesto. Bueno, buenísimo. Casi tan bueno como el mejor. Pero el mejor es el Real Madrid.

Ancelotti se ha estrenado con La Décima en su primer año. Cristano Ronaldo ha vuelto a marcar y a ganar en una final de la Champions League. Bale ha confirmado que es un pedazo de fichaje. Y, señores, Ramos, Sergio Ramos. Primero de España y Décimo de Europa. Sólo le faltaba la Champions League para tatuarse en el cuerpo. Ya la tiene. Pero no se la ha regalado nadie. Se la ha ganado a pulso. Con sus goles de Múnich y con su gol de Lisboa que vale su peso en oro. Dentro de unos meses hablaremos del Balón de Oro y barajaremos los nombres de siempre. ¡No señor! ¡Un respeto para Sergio Ramos! ¿Por qué no Ramos, Balón de Oro? Sólo su casta, su fe, su fuerza y su talento han permitido al madridismo hoy celebrar La Décima. Será La Décima de Sergio Ramos. Han entrado cuatro goles, sí. Pero será la Décima de Sergio Ramos, el que marcó el gol del empate en el minuto 93.

¡Gracias Sergio Ramos! ¡Gracias, Real Madrid! ¡Cómo no te voy a querer! ¡Diez copas de Europa! ¡Ahí queda eso!


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