Sergio Marco

Domuschiev cosntruyó una ciudad deportiva para potenciar el trabajo con los jóvenes valores y a partir de ahí el Ludogorets ha ido creciendo y agrandando su leyenda. Hoy jugará frente al Real Madrid en Sofía,  en el estadio Nacional del Levski Spartak, con capacidad para 43.000 espectadores, porque el aforo de su estadio, el Ludogorets Arena, apenas llega a las 6.000 plazas, incapaz de cubrir la demanda de localidades que ha generado la visita del campeón de Europa a Bulgaria.



El Ludogorets tiene un presupuesto de apenas seis millones de euros y es el segundo equipo búlgaro, tras el Levski, que consigue superar la fase previa de la Champions League. El Levski lo consiguió en la temporada 2006-07, encuadrado en el grupo del Barça de Rijkaard, el Chelsea de Mourinho y el Werder Bremen, y acabó su participación perdiendo los seis partidos.

El Ludogorets pretende hacer historia este año sumando puntos en la competición. A punto estuvieron de conseguirlo en la primera jornada cuando a falta de apenas segundos para que acabara el encuentro de Anfield Road el Liverpool echó por tierra sus esperanzar de empate anotando el gol de la victoria a través de un penalti transformado por Steven Gerrard.  El partido acabó con victoria de los reds, anotando el español Dani Abalo el tanto búlgaro.

En la Liga en curso el Ludogorets marcha en cuarta posición por detrás del CSKA de Sofia. El pasado sábado perdió por 3-2 ante el Levski, y jugó con Stoyanov, A. Aleksandrov, Minev, Moti, Caiçara, M. Aleksandrov (Brayan Angulo, 46'), Dani Abalo, Dyakov, Marcelinho (Wanderson, 73'), Bezjak y Anicet (Fábio Espinho, 60').