2012-09-12 12:09 Real Madrid Por: Administrador

CR7 y la Caza de Brujas culé



Era muy suculento machacar a la estrella del equipo rival y cebarse con el enemigo gracias a este "regalo" informativo, está claro. Pero desde Madrid se han tenido que escuchar calificativos que han superado todos los límites admisibles. Adjetivos como "cobarde", "chulo", "malcriado", "caprichoso", "mimado" o "consentido" han sido habituales para poner prácticamente al portugués delante de un pelotón de fusilamiento por sus palabras.

Vaya por delante una confesión muy personal: A mí, particularmente, Cristiano Ronaldo me produce bastante indiferencia si hablamos de él como persona. Ni me cae bien ni tampoco mal, le considero un grandísimo jugador de fútbol que, como muchos otros a lo largo de la historia, tiene un carácter que entre muchas comillas y para resumir podríamos calificar de "particular" fuera de los terrenos de juego. Puedo comprender que dicho carácter genere una imagen que no tenga por qué caer bien a todo el mundo o que incluso genere cierto rechazo, pero si hablamos estrictamente del Cristiano futbolista, siempre querría tenerle en mi equipo.



La historia futbolística ha estado y estará siempre llena de nombres que resultaron ser geniales en el césped y muy polémicos fuera de los campos, pero lo que le interesa al aficionado en primera instancia es que su estrella rinda y haga lo que tiene que hacer, que es jugar excelentemente bien y marcar goles. Eso es lo que hizo el otro día Cristiano ante el Granada, pese a estar triste. Sus declaraciones posteriores, algo que hemos dicho de forma reiterada en este sitio, no han sido nada acertadas, ni por el momento ni por las formas, y por eso lo primero que debe decirse es que el luso debe recapacitar y reconocer públicamente su error ante el madridismo, pero eso no significa que haya que matarle.

Todo el mundo tiene derecho a equivocarse, como tiene derecho a estar triste. Tendemos mucho a endiosar a los futbolistas hasta tal punto que les convertimos en meros pedazos de carne que no deben sentir ni padecer sólo por ganar millones de euros; Que no pueden quejarse de nada ni hacer un mal gesto. El error consiste en enjuiciar y valorar lo que hacen desde el punto de vista de nuestro mundo, sin pararnos a pensar que el suyo no es el nuestro. Algo que, dicho sea de paso, hemos aceptado y permitido como tal desde hace tiempo.

Por eso considero que, si muchas de las reivindicaciones que se dice son motivo del malestar de Cristiano son ciertas, estoy de acuerdo con que se queje, aunque deba hacerlo de otras formas. Entiendo que si medimos lo que cobra dentro de un espectro en el que cobrar esas cantidades es lo normal y está considerado el mejor del mundo, quiera cobrar acorde a su nivel; Entiendo que si se le exige ser el líder y el que de la cara más que nadie por su club, quiera ser reconocido como tal y no entienda que se le renueve más tarde que a otros; Entiendo, en definitiva, que no se sienta del todo reconocido por su empresa. Sí, señores, su empresa, porque el fútbol es un deporte pero también un negocio, y el Real Madrid, en cierto modo, es una empresa que paga a sus futbolistas. ¿O es que un trabajador no reclama cosas si la empresa vecina le paga más que la suya? ¿Si lo hacemos nosotros, por qué está mal que él por lo menos lo considere?



Todo esto, además, teniendo en cuenta que ha sido el mismo Cristiano el que ha dejado claro que sus problemas no vienen por el dinero. Algo que, por supuesto, la Catalana de Gas intenta mostrar como falso y mezquino para alentar su caza de Brujas. ¿Por qué no se le puede creer? ¿Por qué hay que quemar en la hoguera a Cristiano cuando muchos otros también se quejaron antes y no se les mató de la misma forma?

Invito a todos a pensar en ello por un momento, al mismo tiempo que le recuerdo a ese sector radical del barcelonismo que tiene sus propios problemas en casa y que cuenta en sus filas con otra estrella mundial que también pide aumentos de sueldo porque, les guste o no, vive en el mismo mundo que CR7. Pero eso no les parece de "mimado" o "egoísta". No son precisamente un modelo en el que mirarse respecto a manejar crisis con súper estrellas, una de las cuales, por cierto, decía no sentir el respaldo del club este mismo verano (Alves). No hay más que recordar a Ronaldinho, Eto'o, Ronaldo o Stoichkov. No, no son precisamente un buen ejemplo.  


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