2012-09-04 19:09 Real Madrid Por: Administrador

Cristiano no quiere irse y no se irá



Vaya por delante que, tal y como dijimos ayer en este mismo portal, el luso ha escogido una manera poco conveniente de hacer que se sepan sus peticiones, que previsiblemente no son más que de dos tipos: Cariño y renovación con una mejora salarial, sobre todo lo primero.

Su actitud ha despertado las críticas contundentes de buena parte de la opinión pública en las últimas horas, pero hay una corriente de esas críticas que se está tornando en preocupante: Parte de la afición está molesta porque CR7 exija, supuestamente, una mejora de contrato. Sin embargo, si uno se para a pensar, hay muchas cosas en las que la razón está del lado del luso, que no las formas



Tal y como dijimos ayer, es evidente que Cristiano no busca marcharse del Real Madrid. Sus declaraciones han sido pronunciadas de forma medida en el tiempo y, tal y como su propio agente confirmó mediante una nota pública en el día de ayer, de acuerdo con asuntos que eran del conocimiento de Mendes, por lo que el tema probablemente concierna a ambos y venga de lejos. No pueden ser otros más que su renovación. Pero una renovación entendida como un gesto de reconocimiento por parte del club, no sólo por cobrar más dinero. Si él se hubiera querido marchar simplemente para cobrar más, habría soltado la bomba mediática a lo largo del verano para poder salir, no ahora que sabe que no tiene solución a corto plazo.

Comprendiendo que ha elegido la fecha para hacer ver a todo el mundo que no busca marcharse, conviene analizar por qué su preocupación ha llegado hasta el punto de tener que hacer lo que ha hecho. Y aquí podemos empezar a introducir datos objetivos:

  • Para empezar, Cristiano llegó al Madrid hace más de tres años, en el verano de 2009. Esta será su cuarta temporada en el equipo y, hasta ahora, no ha renovado ni una sola vez ni tampoco ha recibido ninguna mejora salarial. Cuando aterrizó en el Bernabéu lo hizo como el fichaje más caro de la historia y uno de los jugadores mejor pagados del mundo, pero ahora se ha quedado estancado. Eto'o en el Anzhi (20 millones de euros), Drogba en Shanghái, Ibrahimovic, recientemente fichado por el PSG, Rooney en Manchester o Leo Messi cobran más que él.
 
  • Esto contrasta con lo que aporta al equipo. El pasado domingo alcanzó el registro de 150 goles con el Real Madrid, una cifra que le sitúa como décimo máximo goleador de la historia del club en tan sólo tres temporadas y cinco partidos. Su promedio de goles con el equipo es superior a uno por encuentro y en buena parte gracias a él se han conseguido los éxitos de los últimos años. Por no hablar de la rentabilidad económica y en concepto de imagen que genera tanto para él como para la entidad.
 
 
 
  • Además, Cristiano tiene que soportar otro tipo de situaciones en su día a día en el Real Madrid. Últimamente ha tenido problemas personales con su mejor amigo en el vestuario, Marcelo, a tenor de lo difundido por los medios de comunicación. Se siente aislado respecto a buena parte de los compañeros. Tampoco comprende por qué el club no le apoya ni le da más bola en temas de liderazgo en cuanto a imagen del equipo, tal y como hacen con Messi en el Barça, y esto abarca todos los ámbitos, desde la mera actitud de cercanía diaria hasta el respaldo en eventos como la concesión de premios personales, como el Balón de Oro.
En este punto, conviene recordar lo que Cristiano Ronaldo representó para el madridismo a su llegada en 2009: Con él se recuperó la ilusión, lema principal de la candidatura de Florentino Pérez en aquellas elecciones. Supuso la vuelta del club a la élite a través del fichaje de un crack mundial que diese al equipo un nivel y una dimensión mundial que había perdido y que no tenía. Cristiano es al Madrid lo que Messi es al Barça, y aunque se le pueda criticar por su actitud o sus formas, no debemos ser hipócritas. En muchos aspectos, lleva la razón. Él sabe que quizá no ha escogido la mejor forma de reivindicar su sitio, pero, tal y como recoge hoy el diario AS, ya ha lanzado un mensaje a su entorno: "Todo tiene solución". Y en el club también lo saben. Los compañeros estarán más cerca de él ahora (ayer, Kaká y Arbeloa ya le dedicaron gestos de cariño). Y Florentino tendrá que abordar el tema no sólo de su renovación, sino de recuperar para él el peso que ha perdido dentro de la entidad.

Deja tu Comentario