2015-03-16 15:03 FC Barcelona Por: Administrador

Cristiano Ronaldo ahora se dedica a insultar a los suyos



Fede Peris

Ya no tiene suficiente con repartir puñetazos y patadas sin balón a los rivales aprovechándose de que esas cosas, si las hace él, nunca son "agresión" para el Comité de Competición. Ya no tiene bastante provocando a las aficiones contrarias con sus gestos. Tampoco encarándose con sus compañeros porque no le han pasado un balón. Anoche Cristiano Ronaldo rizó el rizo. No festejó el primer gol de Bale porque llegó como consecuencia de una chilena suya que estuvo a punto de entrar. Y, para redondear la faena, se encaró con su propio público, puso esa mueca chulesca que habitualmente reserva para los rivales y les dijo a los aficionados blancos: "Fodanse", que traducido al castellano sería algo así como "jodeos" o "hay que joderse", Y todo eso con cara de pocos amigos.



Cuatro y La Sexta han leído los labios del jugador portugués y han coincidido en su traducción. No hay margen de error. Ese es Cristiano Ronaldo. "¡Jódanse!" Y se lo dice a los suyos, y en el momento de la victoria, en un partido que el Real Madrid iba ganando. Este chico no tiene remedio. Los goles de Messi le han afectado más que la fuga de su novia y no da pie con bola. Ni jugando como un profesional ni comportándose como una persona. Cristiano Ronaldo ha superado el límite de lo permisible, pero no pasará nada porque en Madrid todo se tapa. De una mirada de Messi a Villa se pueden construir decenas de horas de programación radiofónica y televisiva y llenar páginas y más páginas. Pero que Cristiano Ronaldo insulte al público del Bernabéu no es noticia.

Y la prueba en Jugones esta misma tarde. Ha dicho Josep Pedrerol: "Cristiano no va contra nadie. Ni desprecia a Bale ni reta al público. Es un enfado consigo mismo.  Cristiano se siente perseguido, cree que hay una campaña y que los pitos son culpa de la prensa".  Y a otra cosa, mariposa. Cristiano tiene que salir guapo de la sala de maquillaje que tienen montada en la fábrtica de propaganda e intoxicación de Florentino Pérez. Y eso que no les habla. Y eso que humilla a sus redactores. Pero Pedrerol sigue fiel a su guión y no se sale de ahí.

Sin embargo, anoche no estuvo solo Cristiano Ronaldo. Gareth Bale, del que cuentan que quiere cobrar y trabajar lo mismo que Cristiano Ronaldo, se contagió del vedettismo de la estrella portuguesa y reaccionó con su primer gol como si fuera el mismísimo Cristiano Ronaldo: tapándose los oídos en respuesta a los silbidos del público y pateando el banderín de corner como si fuera Pepe con Casquero delante. En el Madrid, a una semana del clásico, han perdido los nervios. A Florentino Pérez, aunque nadie se atreva a decirlo, se le ha ido el tema de las manos. Ha perdido los papeles. Ya tuvo que rendirse y huir con cobardía en su primera etapa, cuando se vio incapaz de buscarle una solución al Madrid de los galácticos que él mismo construyó. Y ahora está en las mismas. Ha alimentado al monstruo y el monstruo está a punto de devorarle... aunque no lo parezca.



Florentino Pérez vendió en su momento su alma a sus vedettes y ahora empieza a recoger los frutos de su siembra en su segunda etapa. ¿Cómo era? ¿Fodanse? ¡Qué cosas!


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