2015-08-02 21:08 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça se enteró tarde de qué iba la fiesta (2-1)



Luis Enrique ponía en liza un once titular con el que bien podría encarar algún partido oficial. Ante lo que tenía el de Gijón y los futbolistas que se habían quedado en Barcelona, Lucho decidió volver a repetir con Sergi Roberto en el lateral derecho, el belga Vermaelen en el centro de la defensa, en el que sería su prueba de fuego de cara a Tiflis, y arriba un Pedro que podría haber jugado sus últimos minutos como azulgrana, este domingo con los colores de la senyera. 

Y los dos conjuntos salieron al Artemio Franchi con la lección bien aprendida. El Barça, centrado en la posesión y no cometer ningún error atrás como en los partidos anteriores y la Fiore bien ordenada y ejerciendo una presión que en los primeros minutos llegó a ser asfixiante. Tanto que los del Lucho perdieron la pelota en el minuto 4 y esta caló a los pies de Borja Valero. El metrónomo de la Fiorentina se inventó una gran jugada con caño a Busquets incluido para posteriormente poner una pelota perfecta para que Bernardeschi, llegando desde la segunda línea, rematase a la perfección y pusiese el primero para los viola.



No se lo creían los azulgranas que volvían a pecar de lentitud e inprecisión en la posesión ante un rival que iba dos revolociones por encima. La pelota era para los de la capital de Catalunya que los siguientes minutos se lanzaron a la caza del gol. Y este no llegaría a pesar de las dos ocasiones marradas por el croata Ivan Rakitic, la última tras una gran jugada de combinación con Piqué y un chut desviado final. 

Con el monopolio de la pelota los vigentes campeones de todo volvieron a tener que recoger la pelota de sus redes. Esta vez fue tras una nueva recuperación en este caso de Pasqual en el centro del campo. El italiano vio desmarcado a un Joaquín que tiró de sus viejos recursos: rapidez y bicicleta para burlarse de Jordi Alba y poner un pase atrás donde aparecía nuevamente un Bernardeschi que sumaba su segundo gol de la noche. Gran disparo con el interior del joven azurro Federico Bernardeschi.

Catorce minutos y el Barça, contra las cuerdas, tiraba de Luis Suárez para acortar distancias. Cuando más feas estaban las cosas apareció el charrúa para recibir dentro del área un buen balón de Rakitic y, aguantando con su cuerpo, remataba a la vez que se iba al suelo y conseguía batir a Tatarusanu. El uruguayo hacía un poco de justicia y lo celebraba con rabia. Para él no existen los duelos amistosos.



Desde ahí hasta finalizar la primera parte todo fue un monólogo blaugrana. Rozando el 80 por ciento de posesión, los culés lo intentaban de todas las maneras con un voluntarioso Pedro, un incisivo Jordi Alba y un gran Rakitic en el centro. A pesar de ello los de Lucho se fueron a vestuarios con un 2-1 en contra. 

Tras la vuelta de vestuarios la tónica era la misma. El Barça dominaba y buscaba el gol del empate que apunto estuvo de llegar con un gran centro de Pedro que Roncaglia despejaba a córner. La maza azulgrana comenzaba a machacar a sus rivales que comenzaban a pagar el esfuerzo físico. En el 55 Sergi Roberto se colaba como una flecha por la banda derecha y realizaba un gran centro que Munir cabeceaba pero Tatarusanu conseguía despejar a duras penas. Gran descubrimiento el de Roberto como lateral por parte de Luis Enrique.

Rafinha lo intentaba diez minutos más tarde con una grandísima jugada personal que volvía a detener Ciprian Tatarusanu. El guardameta se volvía a lucir un minuto después tras un gran chut de Luis Suárez. El rumano empezaba a agigantar su sombra. Pedro también lo intentaba pero con poca fortuna.

Munir y Vermaelen eran los últimos en poner a prueba a un excepcional Tatarusanu. El partido moría con el pleno dominio azulgrana, ineficaz de cara a puerta. Un buena partido de pretemporada que, a pesar de la derrota, ha valido para poder comprobar el buen nivel de Vermaelen, la versatilidad de un gran Sergi Roberto o como Rafinha sigue creciendo más y más. 

 


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