2015-01-18 19:01 FC Barcelona Por: Administrador

Messi enseña al mundo cómo se logra un hat trick sin penaltis (0-4)



Joan Tubau

El Barça confirma su recuperación y muestra su mejor versión en Riazor, confirmando que el baño que le dio al Atlético en la última jornada no fue un accidente, sino la confirmación de que estamos ante un equipo que por fin sabe a lo que juega, lo que quiere y cómo conseguirlo. Luis Enrique ha acabado con la apatía y ha logrado de sus hombres una intensidad que no se había visto en los partidos precedentes.



Y, además, además de un equipo intenso, profundo, vertical y motivado, también estaba Messi. El Messi imperial de las grandes ocasiones que ha dejado el partido visto para sentencia con dos goles en apenas media hora de juego. Y no han sido dos goles cualquiera. Los goles de Messi no son "golitos", son golazos. El 0-1, de cabeza, reamatando con potencia y colocación un centro de Rakitic en el minuto 10. El segundo, en una jugada de maestro, en el minuto 32 aprovechando una excelente cesión de Neymar y salvando al portero Fabricio con un sutil toque de balón que lo ha desbordado por arriba.

Los primeros 20 minutos del Barça han sido brutales. El centro del campo h marcado un ritmo infernal y los tres tenores han sembrado el pánico en la zaga local. No salían de un susto y ya tenían otro organizado. El Barça se ha ido al descanso con un 0-2 que pudo haber sido tranquilamente un 0-6 si el propio Messi, Luis Suárez y Neymar hubiera estado más acertados en el disparo final.

Messi ha tirado del Barcelona en esta primera mitad y ha sido el líder que se espera de él presionando a los defensas, robando balones atrás, repartiendo juego y ejecutando los pases de los demás. El crack argentino estaba enchufadísimo, como la semana pasada ante el Atlético de Madrid. Todo lo hacía bien. Este es Leo Messi, el mejor jugador del mundo, que con el 0-2 lo ha seguido intentando y destacando en un partido en el que todo el bloque blaugrana, que hoy vestía de rosa carmesí. ha brillado por el ritmo y la intensidad desarrollados en el juego. Jugando así es difícil que a este equipo se le pueda escapar el título de Liga. Nadie juega tan bien. Y no por los cuatro goles, sino por la actitud  por recuperar el balón en el mismo área del Depor. Ahí, en la intensidad de sujuego, ha basado el Barça su triunfo en Riazor. El resto lo puso Messi.



En la segunda mitad, el Barça ha vivido de rentas. Aquel ritmo infernal no podía mantenerse. Pero aún asi ha llegado con claridad a la meta de Fabricio. Luis Suárez ha enviado a las nubes una cesión fantástica de Neymar, que está atravesando también un momento muy dulce de juego. Y Messi, lanzado, ha puesto el 0-3 en el marcador en el minuto 61, con un disparo lejano y colocado a la cepa del poste. Uno de cabeza, otro de habiidad levantando el balón por encima del portero, y el último de potencia y colocación de disparo. Así es el repertorio del mejor futbolista que ha pisado jamás la faz de la Tierra. Siempre quedará la duda de que en otros planetas, en otros espacios siderales, lo de Messi se pueda superar.

Casi sin querer entró el 0-4 con una carambola de dos defensas del Depor en un centro de Dani Alves. El gol más feo de la noche, pero que hacia justicia a las ocasiones de gol generadas por un Barça que ha llegado a puerta como y cuando ha querido.

Y entraron Rafinha, Bartra y Pedro por Iniesta, Busquets y Neymar. Luis Enrique no ha querido tentar a la suerte y ha dejado en el campo a Messi, aunque seguramente lo que el cuerpo le pedía era darle descanso para reservarle para el decisivo partido copero del próximo miércoles ante el Atlético en el Camp Nou. Pero cuando Messi está enchufado, mejor dejarlo en el campo porque su fútbol no conoce límites. Hoy se ha llevado un hat trick y el balón para casa. Otro hat trick para su palmarés. Otro hat trick limpio, sin sombra de sospecha, sin penaltis. Un hat trick de los de Messi. De los de verdad. Con este Messi es materialmente imposible que el Barça pueda perder. Con este.


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