2014-05-11 22:05 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça vuelve a tirar la Liga y el Atlético se la devuelve (0-0)



Joan Tubau

La vida le ha dado al Barcelona una segunda oportunidad para ser campeón. Y la ha vuelto a desperdiciar. Aún así, necesitará una tercera oportunidad, que ya la tiene porque el Atlético ha empatado en casa ante el Málaga. Con el Madrid ya descartado tras su derrota de Vigo, al Barça le hubiera bastado el próximo domingo con un empate en el Camp Nou ante el Atlético de haber ganado hoy en Elche. Pero no ha ganado, y será necesaria la victoria.



El Barça se jugaba la Liga en Elche y ha ido allí sin Xavi y con Cesc como motor del equipo para ganar y dejarlo todo pendiente de la semana que viene en el Camp Nou en el decisivo Barça-Atlético de Madrid. Sintomático que el Barça se juegue la Liga sin Xavi. En la primera mitad el juego ha sido el fiel reflejo de lo que ha sucedido a lo largo de la temporada. Mucha posesión y poca precisión en el remate. Ocasiones ha tenido el Barcelona, pero el balón o se ha paseado ante la portería ilicitana o el portero lo ha detenido.

Messi ha jugado a ráfagas, cuatro detalles, pero sin continuidad. Está muy lejos, lejísimos, del Messi sobrenatural, inhumano, que ha maravillado en los últimos años a los aficionados barcelonistas y a los amantes del fútbol sin distinción de colores. Aquel Messi buscaba la pelota, desbordaba y decidía inventando magia y recurriendo a alguno de sus milagrsosos trucos. Este Messi ni desborda, ni decide, ni busca el balón ni se echa el equipo a la espalda. Está más pendiente de su renovación y de que Bartomeu le convierta en el futbolista mejor pagado del mundo y del Mundial que de ganar la Liga con el Barcelona. El rendimiento de Messi en los últimos partidos debe hacer reflexionar al barcelonismo. Se hablan de una cifras mareantes para su renovación, unas cifras que deberían obligarle a sacar los hígados por la boca en un partido como el de hoy. Y no lo ha hecho.

Y con Messi ausente, el Barcelona ha descrito el mismo partido, la misma película que venimos viendo en las últimas jornadas. El rival se cierra atrás, el Barça ataca por los extremos, centra balones y no hay nadie para rematarlos. El pan nuestro de cada día en este Barça de Martino que juega sin delantero centro. Ni falso ni verdadero. No hay nadie que remate los centros constantes que se cuelgan en el área. Han habido oportunidades, sí. Pero otra vez, como en Valladolid, como en Granada, como ante el Getafe, no se han materializado en gol. Messi dos veces, Pedro dos veces, Alexis y Cesc podrían haber desnivelado el partido en la primera mitad.



En la segunda, Messi otra vez, Alves y Adriano han tenido el gol en sus botas. Pero la pelota no ha entrado.  Con lo que cobra toda la plantilla del Elche no llegan a lo que el Barça le va a pagar a Messi por un año. Cuando se pagan estas cantidades, a Messi y a los demás, es para que demuestren su superioridad especialmente ante los modestos como el Elche (el Granada, el Valladolid o el Getafe). Se entiende que pueda venir el Bayern y te meta siete. Si es mejor, se le felicita y punto. Lo que no se puede entender, ni tiene explicación posible, es que el Barça sea incapaz de trasladar su superioridad al marcador ante rivales como el de hoy, el Granada, Getafe y Valladolid. Son estos los equipos que han impedido al Barça ser campeón a día de hoy. Y, se pongan como se ponga, no es de recibo que el Barça sea peor que los equipos que están luchando por evitar el descenso.

Cierto que hubo una mano clara dentro del área de Damián a centro de Tello que Teixeira, el del parking, no ha querido pitar. Penaltis como ese se han pitado a puñados en esta temporada. Pero esa jugada podía decidir la Liga y tocaba no sancionarla. Pero la "jugada" de Teixeira no tapa la pésima impresión que ha dejado el Barcelona en el Martínez Valero de Elche. Y es que incluso en el minuto 70 Rodriguez tuvo el 1-0 en sus botas en un contragolpe local. El balón salió fuera por poco. Habría sido demasiado.  Centros, centros y más centros sin encontrar destino. Messi ha rematado tres veces a puerta de caebeza. ¿A eso debe dedicarse Messi? ¿Al juego aéreo?

El Madrid ha colaborado, Luis Enrique también. Y el Atlético se ha unido a la fiesta blaugrana. Pero este Barça no es de fiar. Sigue dependiendo de sí mismo, pero después de volver a tirar la Liga por tercera vez. El Atlético se la ha devuelto. ¿Pero se la merece? El barcelonismo está feliz porque su equipo sigue dependiendo de sí mismo y la Liga se dedicirá el próximo domingo en el Camp Nou. Pero queda una sensación agridulce en una afición que no reconoce a ese equipo como el suyo.


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