2015-02-21 16:02 FC Barcelona Por: Administrador

Messi no brilla y el Barça se vulgariza (0-1)



Fede Peris

Luis Enrique ha limitado las rotaciones a Mascherano y Rakitic. En su lugar han jugado Mathieu y Rafinha. Los demás, el equipo de gala, con los Tres Tenores delante. Pero el partido se ha complicado de inicio. Un despiste defensivo de Alves, con la complicidad de Claudio Bravo, ha permitido a Juanmi plantarse solo ante la linea de gol para marcar el 0-1 y sembrar el pánico en la grada. Alves ha sido sustituido en la segunda mitad y se ha llevado la bronca del público.



Messi atacaba por la derecha y se limitaba a colgar balones en el área. Con muy buena intención y extraordinariamente ejecutados. Pero mala señal para el Barça si Messi centra y no remata. De hecho, ni un sólo disparo a puerta del argentino en toda la primera mitad. El Barça, muy previsible, se limitaba a colgar balones. El Málaga se defendía con orden y llegaba a la portería de Bravo con mucho peligro. Incluso estuvo más cerca el 0-2 en la primera mitad que el empate blaugrana.

En la segunda parte Luis Enrique ha rectificado la estrategia. Ha colocado a Suárez más a la derecha intercambiando su posición con Messi para que éste pudiera encontrar huecos por el centro. Luego ha sacado a Rakitic en lugar de Rafinha. Lo cierto es que el Barça no se ha encontrado a gusto sobre el césped en ningún momento.  Neymar y Suárez lo intentaban, pero Messi y, sobre todo Iniesta -su bajón de juego empieza a ser preocupante-, no estaban acertados. Luis Enrique ha acabado entendiendo que la mejor solución para resover la empanada mental de su equipo era sacar del campo a Iniesta para poner a Pedro. Lo que hace unos años pudiera haber parecido un sacrilegio, ahora es una necesidad Iniesta está mal. No resta, porque es un exclente futbolista, pero tampoco suma.  Pedro se ha quedado con la banda derecha y Messi ha recuperado su posición natural de mediapunta por el centro. 

El Barça empató a cero ante el Málaga en la primera vuelta sin llegar a disparar ni una sola vez a puerta. Y hoy el equipo de Luis Enrique se ha vuelto a encoger ante el equipo malagueño. Demasiado previsible. Demasiados balones colgados en el área sin ton ni son. Poca intensidad en el juego y menos velocidad en la circulación de la pelota. Lo peor que se puede decir del Barça es que Kameni apenas tuvo trabajo, y el poco que le llegó fue de mínimo compromiso. Sólo un disparo de Suárez en el minuto 92.



El árbitro puso su granito de arena cortando los avances barcelonistas con fueras de juego que no eran o dejando jugar cuando se producía un derribo a un jugador del Barça. Pero no es excusa, El Barca ha perdido porque se lo ha merecido. Las posibilidades de ganar un partido son proporcionales a las ocasiones de gol que se generan. Y si no se crean ocasiones, es dificil que entren los goles. Luis Enrique no ha sabido reaccionar ni aportar soluciones tácticas al desbarajuste que se estaba viendo. El Barça parecía más una banda que un grupo organizado. Han tenido 84 minutos para arreglarlo y no han sabido.

Pedro lo ha tenido en el minuto 84, pero su disparo ha salido fuera. Al final, muchas prisas y ninguna idea. Ni siquiera Messi ha aparecido. Muy triste ha sido ver a Piqué en los últimos minutos ejerciendo de delantero cetnro a la deesperada, como si el Barça no tuviera delantero centro. Mala señal si Pique tiene que ser el encargado de buscar los goles. Este Barça no es el Barça que ha ilusionado en las últimas semanas. Hoy se ha cortado una racha de once partidos. Hoy se ha roto el encanto. El Barça podía haber dormido líder esta noche metiendo presión al Madrid. 


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