2013-10-05 23:10 Real Madrid Por: Administrador

Cristiano Ronaldo sella una remontada histórica (2-3)



Carlo Ancelotti apostó de inicio por su once favorito, con Arbeloa en la banda derecha, Coentrao en la izquierda y Varane acompañando a Ramos en el eje de la zaga. Arriba, los de siempre: Cristiano, Di María y Benzema, con Khedira, Modric e Isco tratando de llevar la manija del equipo. No hubo sorpresa y Morata tuvo que esperar su oportunidad en el banquillo.

El encuentro empezó espeso, con los dos equipos más preocupados por no ceder espacios que por superarlos. Alguna acción a balón parado, algún tiro desde lejos y 40 tediosos minutos para olvidar. El choque se animó al final de la primera mitad, con dos remates peligrosos de Luka Modric dentro del área que despejó la zaga del Levante cuando más de uno ya cantaba gol. Instantes después, era Cristiano Ronaldo el que volvía a gozar de una gran oportunidad para abrir el marcador pero David Navarro interceptó el cuero 'in extremis'. El Real Madrid arriesgaba y Babá Diawará, la enésima versión de delantero rápido, potente y decisivo que contrata el Levante, lo aprovechó con una maniobra digna de los elegidos: observó cómo le sobrevolaba el esférico, calculó el ángulo exacto de la escuadra blanca y voleó a la red. Fuerza y precisión en un mismo disparo que, el otro santo de la portería merengue, despejó milagrosamente a córner antes de que el colegiado señalara el final de la primera parte.



Muy poco del equipo blanco. Demasiadas imprecisiones, poca rotundidad en ambas áreas y ningún control del juego, ejemplificado a la perfección con la frustración de Cristiano Ronaldo y Karim Benzema, que apenas recibieron balones y se quejaron una y otra vez por ello. Ancelotti prometió "espectacularidad" y, ésta, no hizo acto de presencia en el Ciudad de Valencia.

La segunda mitad no arrancó mejor para los visitantes y, tras sendos avisos de Pape Diop (46') y Héctor Rodas (47'), Babá castigó la pasividad defensiva del Real Madrid con un remate a bote pronto de muchos quilates. 1-0 y, de nuevo, a intentar remontar un encuentro que se ponía muy cuesta arriba. Y lo logró de la manera más inesperada: con un remate acrobático de Sergio Ramos a la salida de un córner (60'). Marcelo sustituyó a un errático Coentrao y, tras el gol, los blancos no se contentaron y se lanzaron con todo a por el tanto de la victoria. Benzema, primero y el brasileño, después, saborearon las mieles del éxito, esquivo para un conjunto que está lejos de la excelencia.

Ni Morata, héroe el año pasado, ni Jesé, revulsivo este, pudieron impedir el segundo del Levante, que llegó después de otra deficiente acción defensiva del Madrid: Nabil El Zhar dribló a Diego López, que se recompuso, esperó de espaldas y, ante la pasividad de Ramos y Khedira, introdujo el balón lamiendo la cepa del poste. Drama para unos y euforia para casi 25.000 espectadores, que se desgañitaron viendo cómo el triunfo estaba cerca.



Pero lo mejor estaba aún por llegar. La épica y Cristiano, que son sinónimos, esperaban a la vuelta de la esquina. Antes, apareció Morata, que vive un idilio con el gol y con el Ciudad de Valencia para firmar las tablas con una gran maniobra dentro del área y el portugués, en el tiempo de descuento, demostró por qué es el mejor jugador del mundo: agarró el cuero en la derecha, todos se lanzaron a por él y él lanzó un misil a las mallas levantinistas. Al final, 2-3 y tres puntos que son muchos más para la moral de un equipo que aún no juega como tal.


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